28 agosto, 2013

La ignorancia es muy arrogante y más irritante

No es algo que ocurra en todos los países, claro que no los he visitado todos, pero lo que sí he constatado es que en España todo el mundo se autoerige en asesor/consultor de todo, sin tener la menor idea.

Pero es que, además, lo peor es todo el mundo pretende dar consejos útiles a gente que les podrían dar una cátedra sobre el tema.

Los temas favoritos donde todo el mundo opina sin tener ni puñetera idea suelen ser: Política (el favorito), Fútbol (cuánto entrenador frustrado hay en España), Mecánica (todo el mundo sabe en teoría como arreglar un coche y en la práctica cómo destrozarlo de fijo, Fontanería(mismo que el tema coche), Informática(cuánto enredador hay por ahí que toca cosas sin tener ni idea), Salud (Qué daño han hecho los programas de pseudo salud en la tele para abueletes!!)..... Y bueno, por último, hijos, fertilidad.

Todo el mundo sabe mejor qué nosotras lo que tenemos que hacer para quedarnos embarazadas. Y lo dicen además arrogantemente. Las/los que lo suelen decir jamás han convivido con alguien que se ha hecho la invitro pero dicen las paridas que se les ocurren y más. A saber:

- Relájate, es que se te ve muy nerviosa. Seguro que es por los nervios. Cuando dejes de obsesionarte seguro que te quedas.


Comentario a esta frase: A la señora que me lo dijo ya no le he vuelto a decir la palabra. Ved cuán sutilmente la tía, una garrula que ha parido ocho hijos y no sabe ni siquiera por dónde le han salido ni por dónde le ha entrado el esperma de su marido, es tan arrogante que es capaz de acusarme de ser poco menos que una loca obsesiva, sin conocerme más que cuatro veces de comprar las manzanas en el mismo sitio.

Pero es que la mayoría de "marujones al cuadrado" de más de cincuenta e incluso sorprendentemente, alguna marujona de camuflaje de menos edad, sueltan perlas similares. Si fuera por nervios por los que las mujeres no nos quedamos embarazadas, el mundo se habría extinguido el primer día que Adán se fue a cazar y no llegó puntual a la cena...

-Eso va a ser porque te pones tú encima y los bichitos no llegan al útero. Tienes que hacerlo con cuatro almohodas debajo en la postura del misionero y después hacer la bicicleta media hora, a la hija de la prima de una paisana mía le fue muy bien.

Este comentario parece algo menos mortal que el anterior pero adolece del mismo garrulismo de partida, que es la total incomprensión del mecanismo de la fecundación. Seguramente se perdieron la clase de ciencias de cuarto de la antigua EGB, pero igualmente estaban muy ocupadas haciendo ganchillo ese día y se les pasó...

-Eso se te cura yendo a un curandero que conozco yo que te hace Reiki y es mano de santo ,a mi hija que llevaba cinco años sin poder quedarse, al mes lo logró.

Esto es un ejemplo de una relación absurda causa-efecto. La explicación real es que la hija tenía 28 años y el mes que se quedó no fue por el Reiki sino porque se zumbó al nuevo vecino, que a diferencia del marido, tenía los espermatozoides como una moto, pero eso no se lo va a contar a su madre, claro. Mejor decirle a ella y al marido que fue el Reiki. Si no hubiera sido eso, seguro que lo achacaría a San Tadeo, el cambio de marca de pan de molde o de gel de baño...


Empiezo hoy con esto, porque ayer me llamó un conocido mío para preguntarme por el tema invitro. Yo ya le digo que no ha funcionado y que vamos a ir sopesando otras opciones a la invitro convencional.

Va y me suelta que la solución es la adopción ,que una prima de una amiga de una vecina de su madre (fijaos siempre la vaguedad e imprecisión que adornan a este tipo de consejos), no podía tener hijos y al año tenían adoptada a una niña china y que fuéramos corriendo que nos daban una enseguida.

Yo ahí me enfadé un montón, como imagino que el sujeto este tiene el CI más bajo que una lombriz de tierra, intenté razonarle varias cosas:

-En el concepto: Sopesar varias opciones está incluído el tema adopción. O sea que sí la hemos sopesado y de hecho hemos pedido cita informativa sobre los trámites ya para el mes que viene, o sea que sí nos movemos buscando alternativas.

-La adopción es un proceso lento, lleva entre tres y seis años dependiendo de muchos factores y la situación a día de hoy está bastante jorobada, hay que dedicarle mucho tiempo y dinero a gestiones. O sea que no es com sacar un conejo de una chistera.

- La prima de la amiga... (etc.) llevaría ya ocho años buscando niño en silencio sin decir ni pío y cuando vio que se le echaban los cuarenta y la cosa pintaba mal empezó los trámites y le dieron una niña de dos años cuatro años después de empezar el papeleo, luego su decisión no fue de un día para otro.

Pero bueno, el caso es que a la gente le encanta dar consejos absurdos, sin fundamento ni lógica cuando alguien les cuenta un problema que tienen.

Normalmente, cuando alguien me viene con un problema de mi ámbito profesional, les doy consejos, de hecho, me pagan por ello (soy consultora de seguridad informática) y creo que soy bastante buena en mi profesión.

Cuando alguien me cuena que se la roto el coche porque le hacía no sé qué ruidito en no sé donde y le hacía no sé que cosa rara, lo primero es que me quedo con cara de no entender lo que me está contando (la gente no suele tender a dar explicaciones muy precisas) pero lo que me sale normalmente responderle es: ¿Y no deberías llevarlo a un taller? ¿Te han dicho si te saldrá muy cara la avería?. Pero no se me ocurre soltarle que eso va a ser la junta de la trócola y que cambiando de sitio la rueda de repuesto se le arregla el problema porque a mí una vez me hacía un ruido muy raro el coche y descubrí que era la rueda de repuesto que estaba mal enganchada.





 

27 agosto, 2013

El Ying y el Yang

No sé si conseguiré alguna vez quedarme embarazada, pero a este paso, creo que voy a cambiarme de profesión y me voy a hacer "gurú" de fertilidad o en general, de temas ginecológicos, y además, no cobro el pastón de algunos médicos diplomados, que según me acabo de enterar, cobran su hora de trabajo más que cuatro días míos de trabajo enteros.

Se valen de que son buenos y de que estamos muy desesperadas. Además, no siendo médico a mí no me dejan comprar un ecógrafo, anestesia y demás material quirúrgico. Es lo que tiene vivir en un país desarrollado, que no te dejan comprar cosas médicas sin estar en el clan médico.

Supongo que tendrán que amortizar los diez años desde que empezaron la carrera hasta que empezaron a cobrar un sueldo decente, pero yo también he tardado un montón en amortizar mi carrera.

Pero todavía quedan lagunas sin cubrir, la fitoterapia y medicinas alternativas siguen sin monopolizarse por sanguijuelas chupacuartos, si bien son terreno abonado de chamanes más peligrosos que un mono en un supermercado con una pistola.

Hay además, una tendencia a creerse que todo aquel que tiene un diploma en la pared, aunque sea de un curso de hacer galletas tradicionales, ya puede ser nutricionista, pastelero o lo que quiera que tenga que ver con comer o fabricar comida. Igual ocurre con la medicina alternativa, miedo da lo que hay por ahí.

Hace años fui a un acupuntor y no me fue mal, pero me curó de todo menos la infertilidad. Si vuelvo a tener migrañas fuertes volveré pero si me sale un quiste en un ovario no voy a confiar en que con cuatro agujas se me quite. Hay gente que tiene mucha fé pero yo tengo más miedo a un cáncer, qué se le va a hacer, y para ciertas cosas prefiero la medicina convencional.

Intento, por tanto, ser autodidacta y leer e intentar comprender si lo que leo es sensato. Por ejemplo, los métodos tipo sintotérmicos, Billings, temperatura etc para controlar cuándo se ovula, etc  son un poco "La cuenta de la vieja" pero muy prácticos, y te ahorran diez ecografías y cuatro análisis de sangre, así que creo que son rentables. Los pipites de ovulación baratitos, con cierta maña también son rentables, pero no creo en esos otros que cuestan un ojo de la cara y pitan con un Smiley. Creo que son un timo.

Estoy leyendo ahora un libro de una doctora occidental que tuvo problemas para concebir y se pasó a la medicina tradicional china, en particular al uso de alimentos y plantitas para equilibrar el cuerpo y lograr así el embarazo. No está mal expuesto, leeré y sacaré mis conclusiones. Lo de las plantas no voy a probarlo, todo en demasía puede ser malo. Pero lo de los alimentos, aparte de una diarrea no pierdo nada. Además, como quiero adelgazar, atiborrarme de apios puede ser hasta beneficioso.

Pero todo tiene su limitación. Si estás gorda como una vaca con 30 años hasta el punto de que tienes los estrógenos trastocados y haces dieta, dejas de comer carne y tomar lácteos que tienen mucha hormona y estrógenos, sí tiene fundamento que se recuperen los ovarios y comiences a ovular. Y a los treinta los óvulos no suelen estar muy estropeados.
Pero a mis 44 años me parece que ya puedo hacer el pino puente sobre el Himalaya comiendo hierba de trigo y recitando la vida de Budha en versos octosílabos que me va a dar lo mismo si ya no quedan óvulos que fecundar. A lo más que puedo aspirar es a tener un cutis perfecto y curarme el acné. ¿Vale la pena intentarlo? Pues claro que sí, más que nada para no amodorrarme de aquí a que pueda atracar los veinte bancos suizos que necesito para pagarme una adopción internacional o varios tratamientos de donación de óvulos.

Como os dije ayer, el bajón del negativo lo estoy somatizando en el miedo a envejecer, más que el miedo a no poder tener hijos. Quizás me ocurre esto último pero como no quiero afrontarlo, casi prefiero engañarme a mí misma aparentando ser más joven. Pero, he aquí mi pregunta: Si yo aparento diez años menos, ¿mis óvulos también rejuvenecen o sólo mi cutis? ¿Es posible dar marcha atrás en los procesos metabólicos del organismo?  En principio no, sólo es posible conservar en buen estado lo que uno tiene y envejecer con dignidad.

Pero por más que intento entender que la entropía del metabolismo es irreversible, más que nada porque si quemas unos leños, ya no vuelven a la forma de arbolitos por mucho aloe vera que les untes, igual las células dañadas o envejecidas no pueden volver a ser células jóvenes.

A mí me gusta explicar la física y la química con símiles fáciles de entender, este es un caso. El otro día explicaba a mis amigas foreras los símiles de los óvulos y el útero con semillas de soja y los brotes que me habían enganchado en una bayeta sin más, porque eran unas semillas estupendas, mientras que las lentejas-.pedrusco que salen de relleno en las bolsas, esas jamás dan brotes por mucho que las remojes.

Pues el metabolismo viene a ser algo así. Se estropea con los años y es muy difícil que se pueda poner de nuevo a rendir como a los 20. Pero aún así, esto es como los quemadores de los calentadores (otro símil) si no se limpian y engrasan cada cierto tiempo, además de estropearse por la edad, se estropean por la mierda que obtura los conductos, esto viene a ser lo que en biología se llaman "Los radicales libres" que no son más que productos de desecho del metabolismo celular y para eliminarlos hay que usar antioxidantes, que son los radicales libres. Pero tampoco hay que pasarse con ellos, porque oxidarse es bueno, si no te oxidas, no funciona tu cuerpo, no hay "hoguera".Así que para envejecer lentamente hay que quemarse muy a fuego lento, muy a fuego lento y con mucho cuidadito...

Esto es lo que los chinos llaman equilibrar el Ying y el Yang. Y al metabolismo lo llaman el Qi. Así que voy a ver si encuentro más leños para mi hoguerita  y pudiera ser que el guiso me diera óvulos más blanditos y mejor cocinados que con la olla exprés de la invitro. Porque, cuando las judías son malas y duras de partida, no se pueden poner en una olla exprés, se encallan.

Un problema muy habitual por el que la gente no le funciona bien el metabolismo es que no van al baño regularmente. Es curioso que en la tele siempre te ponen anuncios de sustancias, supositorios, yogures, microenemas y toda suerte de herramientas para soltar lastre, pero todavía no he visto que anuncien el Fortasec, el yogurt griego  ni el agua de limón isotónica, con la de turistas temerarios que siguen comiendo ensaladilla rusa y marisco en los chiringuitos de playa. Sería lo suyo, pero no, todos los días a la misma hora hasta cinco auncios de fibra en yogur, fibra en sobres, cereales con fibra, microenemas, y todo tipo de infusiones para ir al baño como un reloj.

¿Qué le pasa al mundo que ni comiendo aglomerado por kilos consigue que sus intestinos funcionen? Pues según los chinos es muy sencillo: El estrés, los dulces, la comida rápida y los excitantes (cafeína y similares), tienen la culpa. Pero claro, nadie explica por qué tanta y tanta gente tiene problemas con sus intestinos, todo se limitan a venderte lo obvio.

26 agosto, 2013

El hombre propone, Dios dispone y luego llega el Diablo y todo lo descompone

Tenía todo atadito para renovarme estos días: Dieta saludable, ejercicio físico moderado, meditación y control de mi cuerpo, un cacharro que me han regalado como pediluvio para hacerme luego la pedicura, un aceitito para quitarme las marcas de urticaria de las piernas...

Pero las cosas nunca salen como las planeamos, y a veces no salen de ninguna manera.

Lo primero son las circunstancias que boicotean constantemente la dieta. Me tiro meses en casa sin poder hacer dieta por el tema de la invitro y sólo un amigo vino a vernos en ese período. Pero basta que me ponga a dieta y todo el mundo empiece a celebrar cumpleaños y cenas de inauguración de su casa. Y claro, faltar te pone en un compromiso. Y más problema sería si vas y te llevas un tupper lleno de lechugas y te resistes a probar la "inocente tartita de chocolate, mantequilla, nata embuchada y cien mil mermeladas" o el orujo de miel con huevo batido que preparan los anfitriones.

Sin saber cómo e intentando negarte lo más que puedes con la excusa de la dieta a lo más que llegas es a embucharte dos mil calorías de una sentada en vez de las seis mil del resto de invitados.

Pero esos invitados tienen el metabolismo de una anaconda, capaz de comerse siete conejos de golpe y no engordar ni un gramo. Y yo, en cuanto me como cuatro palomitas que pesan cien gramos, al día siguiente sin saber cómo ¿El aire tragado al masticar? ¿Dos kilos de palomitas invisibles que estaban en el cuenco y las comí sin verlas? De ahí la "materia oscura", al final al día siguiente un kilo más.

Así que estaba a punto de conseguir perder mi segundo kilo cuando esta mañana la maldita báscula me ha puesto de nuevo en el punto de partida. Será temporal y en cuanto vaya dieciocho veces al baño en los próximos días seguro que al menos uno de los dos kilos recuperados lo vuelvo a perder. Pero por Dios estoy por ocultarme las próximas semanas en una cueva en la montaña antes que aceptar más cumpleaños y quedadas para cenar.

Y aunque pienses que te puedes librar quedando con los amigos para ir a ver una exposición o montar en bici, no sé cómo se acaban enredando las cosas que al final la exposición no consigues verla de la cola de gente que hay (la de Dalí parece que vayan a regalar un cuadro a cada asistente, porque madre mía qué colas), pero seguro que acabas en el bar de los bocadillos de panceta y calamares de al lado engullendo el menú infantil que sólo tiene dos mil calorías... (Mode ironic off).

En fin, que vida social y hacer dieta es incompatible.

Pero ahí no acaba la cosa: Meditación y obras en el edificio se llevan todavía más a matar.

En edificio de casa de mi marido deberían llamarlo "Esta casa es una ruina", porque me recuerda constantemente a esa película. Dos años que conozco esa casa y ni una semana pasa que no estén reparando, pintando, apuntalando, reformando, modificando cualquier cosa. Y como estamos en el sótano todos los olores y ruidos nos llegan multiplicados por veinte. Sin ir más lejos el otro día casi muero por axfisia por la pintura del garaje, al que resulta que dan todas las ventanas de la casa. Y no se les ocurre ni por asomo a los responsable de la obra avisarnos para cerrar las ventanas. Os juro que estos pintores no llegan a los cuarenta años, porque si dos horas inhalando aquello casi me abrasan los pulmones, estar seis horas al día inhalando aquello es un pasaporte seguro para el cáncer de pulmón.

Así que yo que me había comprado el CD de meditación zen y kundalini all-in-one y me disponía a traerme el cuenco tibetano de rigor, me tuve que conformar el otro día con poder ventilar la casa con todos los ventiladores disponibles por el edificio y tomarme dos mucolíticos para expulsar semejante atentado contra la salud. Menos mal que no estoy embarazada, si no me sale un niño mutante, en vez de Spiderman o Batman, lo llamaríamos CamaleónMan, ya que mutaría de color, al tener sus células saturadas de Titanlux.

Así que esta es la razón principal por la que nos apetecía quedarnos en casa, encerrados a cal y canto sin poder siquiera cocinar ni ventilar el WC, porque se nos inundaría de olor a pintura. Para no quedarnos en casa aceptamos todas las invitaciones que teníamos pendientes y acabamos cebados y con resaquilla. En fin... A ver si esta semana podemos volver al redil, yo por lo menos.

En cuanto a la alternativa de haber salido a hacer deporte, pues a menos que fuera a las cinco de la mañana, el calor era insoportable. Mira que intenté pasear con el calor y casi lo consigo, pero las jaquecas por insolación me han obligado a embucharme de analgésicos y eso muy bueno para una dieta depurativa no es. Así que por un lado caminar es bueno para drenar riñones y la circulación de las piernas, pero con el calor que hace me ponen jaquecas para las que me tengo que intoxicar de pastillas. Las gallinas que entran por las que salen, mejor me quedo en casa y por lo menos no me salen escoceduras en los muslos. Las gorditas como yo ya saben por qué es. Cuando andas en verano medio sudorosa, los muslos gordos por dentro te rozan andes como andes. Hombre, puedes probar a andar como un Cowboy así arqueando las piernas, pero aparte de difícil queda un tanto raruno.

Una dependienta me dijo que me comprar una faja pero yo me resisto. Pase que las chicas de 20 años me llamen de usted y las dependientas señora, que ya es lamentable. Pase que no pueda ponerme en vaqueros tipo culote son pena de parecer una morcilla embutida, pero por Dios, una faja !!!!

Entre las cosas que definitivamente hacen muy vieja a una chica están en el top ten las fajas. Si son de color carne, añádele diez años más a la edad que aparentas. Si encima llevas medias por la rodilla a juego, ya sólo te faltan las sandalias de farmacia con agujeritos para parecer una abuelita de ochenta años.

La verdad que el tema de la mala calidad de los óvulos por la edad, me ha desatado una fiebre por parecer ser más joven. Me tengo que renovar el DNI dentro de poco y ver mi fotito de hace diez años con veinte kilos menos y carita sin papada ni canas incipientes, me hace echarme a llorar.

No sé ciertamente si parezco más mayor por los kilos, por el descolgamiento del óvalo facial, por la ropa que tengo que llevar, que al ser de la talla 44 no es precisamente comprada en el Berskha, y por tanto, no es de jovencita sino de "señora", por el descolgamiento de los triceps y amorcillamiento de los biceps, por las domingas con canalillo, por alguna mancha delatora o simplemente, porque me estoy deprimiendo y estoy cansada de tanto tratamiento.

Confieso que miro a chicas de mi edad, más jóvenes y más viejas e intento averiguar por qué aparentan o no la edad que tienen.

Sin duda las arrugas y las canas hacen muchísimo. Afortunadamente, no tengo ni lo uno ni lo otro. Pero luego hay detalles sutiles, como el estar gorda, pero no gorda apretada como una jamoncita de veinta años, sino gorda "desinflá" como una gaita pellejuna. El ejemplo de gordo desinflao sería el Gerard Depardieu, con esa cara de pan de pueblo que se va abotargando y cayendo.

Yo creo que la gravedad no es constante, no, no y no. Y no depende tan sólo de la distancia al suelo, a los polos o según el planeta en el que estés. No. Yo creo que la gravedad se incrementa con la edad. ¿Qué pruebas tengo? 1.- Cansancio y sensación de pesadez. La gente parece que lleve un saco de cemento a las costillas en cuanto pasan de los treintaycinco años. 2.- Caída de la carne como si la atrajera más y más el imán terrestre. 3.- En los hombres, flacidez del órgano masculino por antonomaxia, que a los 20 puedes colgar hasta un yunque de un chaval en estado verraco, y a los 40 empiezan a colgar como badajos de campana y a costarles más dar el tono. En las mujeres son las gemelas las que se caen inexorablemente, y pasan de apuntar al cielo, a apuntar al suelo, con una flacidez que a los sesenta años acaba alcanzando la cintura.

Así que yo creo que, inconscientemente, ya que mis óvulos no van a rejuvenecer, hacerlo yo misma a ver si mis óvulos se animan. Igual se lo tragan y pican los muy inocentones.

Había un estudio de no sé que universidad de esas que ni su padre las conoce, que decía que la gente que se vestía de jovencitos, tendían a comportarse más como tales. Hombre, digo yo que si te vistes de Lady Gaga, no te queda más que echarle huevos y ponere a brincar para llevarlo con decencia. Si estos espasmos intentas copiarlos vestidos de "Doña Rogelia" quedan de lo más chocante.

Bueno, os dejo que tengo que ir a comprar los billetes para las vacaciones. Nos vamos en septiembre unos días a la playita, a recuperar un poco el Qi tomando el solecito y haciendo un poco el ganso veinteañero (yo por lo menos). A ver si con tanto meneo igual enganchamos el óvulo bueno. La esperanza nunca se pierde. Eso sí, espero que esta vez venga el ángel Anunciador con las trompetas para evitar que me ponga morada de tequilitas y me salga el niño AgaveMan (el Agave es un cactus del que se saca el tequila, el mezcal y otras sustancias).

 

22 agosto, 2013

¿Qué será, será?

Al final bajó la regla. No había misterio, estaba sentenciado. Fui el martes pasado a ver a mi ginecólogo habitual para preguntarle por el tema que tenía pendiente de los quistes de Naboth. Me dijo que estaba todo en orden, que es normal con tanto estrógeno de la invitro...

Antes de seguir relatando esta experiencia desagradable, quiero añadir que el problema de ir a un ginecólogo habitual, que además como el mío es también tocólogo es que en la misma sala de espera puedes encontrar de todo: Niñas de 13 años con problemas de la regla y llenas de granos de acné hasta las pestañas, chicas de 16 años que se han estrenado sin tomar precauciones y las notas ansiosas con o sin el noviete de turno, pensando en qué horror como me haya quedado embarazada, chicas de veintitantos recién embarazadas o embarazadas del segundo con el coñazo de niño malcriado correteando arriba y abajo del pasillo, chicas de veintitantos o treintaytantos en barbecho con la píldora haciéndose sus controles anuales, chicas de treinta y tantos o cuarenta y poco con problemas de fertilidad como yo, chicas de cuarenta y muchos con trastornos premenopaúsicos, mujes de cincuenta y pico con bultos en la mama y ansiedad horrible por el tema del cáncer, señoras de sesenta y pico con el suelo pélvico por los tobillos orinándose por las esquinas, señoras más mayores con problema graves de útero o de mama, en fin, una fauna.

Pero el martes pasado, salvo una chavalita que entraría más bien en el caso de habitual de la píldora (se notaba por acné profundo antiguo y ni un grano en la actualidad sospechosamente), el resto eran todas embarazadas delante de mí. Incluso para remate, una embarazada de como unos cinco meses, con dos mellizas y un niño más mayor. Una coneja, en definitiva, porque la chica no tendría más de treinta años y ya iba camino de montar su propio equipo de fútbol.

Y yo ahí, esperando para contarle mis miserias reproductivas al ginecólogo.

Este señor suele ser bastante bueno con sus diagnósticos, pero después de lo que pasó hace meses con mi útero, creo que le resulto molesta, soy la oveja negra de sus pacientes. La que tiene de todo, nada grave, pero empeñándose en quedarse embarazada tocada de todos los frentes: Útero septo, cervix operado y ahora con las glándulas de Naboth agrandadas, un ovario tocado y quién sabe si los óvulos alterados de toda la vida, miomas, nódulos en las mamas... Vamos, que no me privo de nada.

Hizo su inspección rutinaria y me largó varios volantes para las revisiones de noviembre, así no tendría que ir de una en una a consulta. Le pregunté qué debería hacer, habida cuenta de que él no tenía comisión con las clínicas de fertilidad, pero no sé si porque tenía un día malo, si porque había sufrido un accidente hace meses y estaba tocado de todos los lados, que me dijo que si me iba a OVO tampoco era garantía de éxito habida cuenta que mi útero no estaba 100% bien. Que probablemente embarazada me quedase, pero que probablemente sufriría varios abortos hasta conseguir un hijo vivo, y que dada mi edad, debería espabilar antes de que surgiese un problema nuevo debido a la edad.

Todo un poema de médico. La enfermera, sin embargo, estuvo más agradable y me dijo que no perdiese la esperanza, que ella había visto ya de todo, y que si tenía valor para pasar por varios abortos, merecería la pena que siguiera intentándolo por OVO, natural o como fuera.

En fin, y yo que cuando tenía quince años me imaginaba casada con 30 años y con 35 ya con dos retoños...

Es curioso que cuando eres niño te parecen muy mayores la gente de 25 ó 30 años, y casi ancianos los de cuarentaypico. Y ahora que tengo 44 años me parece que la vida se me ha pasado en un suspiro y ya he consumido el 55% de mi esperanza de vida, caramba !!!

A veces mi impaciencia me lleva a intentar por todos medios cambiar ese incierto futuro que tengo delante. Ocho meses o un año se me antojan una eternidad cuando me toca esperar algo que deseo intensamente, como es en este caso tener un hijo. Pero no hay más remedio que esperar, hay que ahorrar, tengo que recuperarme, y tengo que trabajar mentalmente en el tema OVO. Y eso necesita su tiempo.

Pero luego ,cuando ha pasado ese tiempo, se me hace nada. Parece que fuera ayer cuando dejé la píldora y ya han pasado 5 años nada menos. Parece que fue ayer cuando entré en mi empresa y ya hace seis años y medio. Parece que fue ayer cuando abrí por primera vez mi casa y han pasado ya diez años, tanto tiempo como me costó alcanzar un metro y medio de altura cuando era niña.

Me gustaría, como digo, saber lo que me deparará el futuro. Hace sólo dos años, por estas fechas, no conocía a mi futuro marido todavía, y pensaba que era una desgraciadita que jamás sería feliz con un hombre. La verdad que la experiencia tan amarga con S dejó su huella, pero, como digo, había perdido la fé en el amor, los hombres y, sobre todo, en el futuro. Si el día que pasé encerrada en casa llorando como una magdalena del disgusto que me llevé con S hubiera sabido lo que me depararía el destino, no me habría llevado ese sofocón. Y como digo ese sofocón con S podría ser con Z, Y, X, A...
De hecho, podría haber conocido a O con 30 años e igual el futuro hubiera sido otro...

Pero también hay que pensar que las cosas ocurren así porque no forzamos que ocurran. Pero, ciertamente, si no me hubiera dado por ir a sitios de singles y hubiera esperado que O llamara a la puerta de mi casa para decirme: "Aquí está tu futuro marido, no busques más, mujer", pues la verdad que podría esperar sentada. Igual le habría pasado a él, claro está. Me contó que tiempo antes de ir al sitio donde nos conocimos, tuvos una experiencia que le hizo pensar en que debía hacer algo más con su vida que matar marcianos los sábados por la noche.

Ahora me gustaría saber si alguna vez pariré un hijo o, si, por el contrario, ese hijo llegará de otro país lejano hasta mí a través de un proceso de adopción. Más que nada, por llorar de golpe por el hijo que no pariré jamás o por contra, por no angustiarme cuando la adopción se complique, porque sé que me quedaré embarazada en algún momento del proceso y me juntaré en casa con dos niños en vez de uno.

También, claro está, por no arruinarme económicamente. Pero el destino no entiende de economía, oportunidad o cuándo nos viene bien que nos ocurra algo. El destino es un mono loco jugando a la ruleta. Por eso yo no comparto con Einstein la fras de que "Dios no juega a los dados". Yo pienso que sí juega, pero los lleva trucados. Así que hay algún motivo oculto en lo que sucede, lo malo es que, como ocurre con mis jefes, nunca cuentan sus planes, y los empleados acabamos todos conspiranoicos.

Tengo observado que las cosas, buenas o malas suelen llegar de sopetón, sin estar nosotros preparados.

Que levante el dedo la que o el que no le haya pasado que el día que conoce a un chico/chica cañón, ese día ni siquiera se ha duchado porque cortaron el agua.

Pues a mí me pasó con Z. El día que nos enrollamos era el día que por diversos motivos en cadena, no me había dado tiempo ni a ducharme siquiera antes de salir a la quedada. Iba sin maquillar, con una camiseta de tirantes, unos vaqueros, vamos de lo más normal. Y él luego me dijo que le había parecido más guapa así que con tanto repeinado de peluquería, perfumes y potingues.

El día que O y yo empezamos a sintonizar, fue un día que estuve a punto de no ir a la fiesta porque había llegado a las mil de currar y estaba supercansada. Pero me enfadé conmigo misma, porque no quería volverme una vieja solitaria y morir rodeada de veinte gatos, así que me obligué a ir a la fiesta. Obviamente el disfraz que llevé lo improvisé en quince minutos. Llegué a la fiesta tardísimo, y eso hizo que O, que no pensaba venir pero al final vino, se empezará a poner un tanto intranquilo pensando en que yo no iría ya. Cuando entré, no sé, me fijé en algo, como que se alegraba de verme, y pensé que igual, igual, había tema. Y ahí no fue, pero vaya, vaya sí que hubo tema dos semanas después. ¿Habría sido todo igual de no ir a esa fiesta? Nunca lo sabré pero es posible que las cosas hubieran cambiado.

Volviendo al tema fertilidad, hijos, etc. a mí me gustaría saber qué va a pasar, lo asumiría mejor. Sería una ironía de la vida que después de cinco años de búsqueda, tres de tratamientos, un pastizal gastado, un millón de lágrimas, luego me quedase embarazada con 53 años de forma natural de trillizos.

Para evitar ataques de impaciencia, cómo no, estoy recurriendo a la meditación. Yo no soy como la mayoría de expertos en Zen, que se tiran horas en una postura que me produciría una contractura desde la puna del peroné hasta la coronilla. A mí me gusta meditar paseando, paseando, aunque sea las 7 de la tarde y a 39 grados, con la chicharrera, como me pasó ayer, que casi logro la iluminación, pero no por llegar al Nirvana, sino porque se me estaba empezando a chamuscar el pelo al contacto con la diadema, que estaba incandescente (igual exagero un poco, pero tengo el cuero cabelludo rosáceo y eso que cuando llegué a casa fui derechita  a lavarme el pelo con agua fresquita).

Como digo, me gusta meditar paseando. Pero no por cualquier sitio. He comprobado por ejemplo que meditar por la Gran Vía no me deja meditar, ni tampoco Sol, Callao, etc. Esos sitios tienen vibraciones muy antizen.

No, me gusta meditar por sitios agrestes no transitados por humanos, aunque estén dentro de Madrid,  a poder ser claro está que no estén al lado de un poblado chabolista o un cementario, como ocurre con mi barrio.

He encontrado mi lugar zen en el Parque de Juan Pablo II en la zona de Conde de Orgaz. Desde que buscando qué hacer sobre OVO la semana pasada, vino a mí un perrito muy mono con su pelotita, creo que hay sitios donde las vibraciones de la naturaleza están muy altas y otros que no.

Fuera de Madrid, pero no muy lejos, hay un sitio en la Ciudad Ducal de las Navas que me encanta para meditar, desde que fui por primera vez con dieciocho años. Es un sitio justo al lado del lado, tiene como un entrante para contemplar el lago y la naturaleza está en calma, con los sonidos típicos de los animalitos del ecosistema (pájaros, ranas, grillos, etc.)

Pues paseando por esos sitios, noto como recupero la energía perdida. Me da igual que haga 39º, el sol me recarga las pilas, siempre que vaya por esos sitios. Iré buscando más sitios. Creo que Benidorm, la zona del chorro es otro sitio de esos que me ponen de buen humor zen. Hay sitios muy turísticos, por contra, que me ponen de mala leche, da igual que todo el mundo vaya allí. No sé cómo explicarlo.

Otro sitio muy pintoresco que me encantó para meditar paseando por la Riviera Francera. Pero no lo sitios bulliciosos. Había un pueblecito cerca de Niza, llamado Agay, con un cabo muy agreste que me encantaba subir y atravesar antes de ir al trabajo allí. Los días que pasé hace cinco años por ahí fueron unos días muy bonitos, a pesar como digo, de que era trabajo. El sitio me encantó y vine con las pilas recargadas, más que cuando voy de vacaciones a algún sitio. ¿Por qué? No lo sé.

En fin, me enrollo, en otro post os contaré lo que estoy llegando a encontrar en mis paseos meditativos. Meditación activa de Osho creo que se llama esta práctica.



 

14 agosto, 2013

¿Dónde está el botón del Reset?

Estamos a miércoles, dos días ya desde el negativo confirmado. Más de 48 horas sin ninguna medicación hormonal, incluso ya ni me tomo las vitaminas, sólo la metformina para controlar el azúcar en sangre.

Y no me baja la regla.

Lo hará, la muy puñetera vendrá. Pero ahora que quiero que baje pronto para comenzar de nuevo y olvidarme de este maldito ciclo, se lo está tomando con mucha, mucha pero que mucha calma.

Ni spotting, ni bajada brusca de temperatura. Hoy ha bajado un poquitajo, apenas dos décimas, y tiene que bajar casi tres más todavía para que el interruptor del reset se dispare, o eso creo...

Además, quiero que baje pronto para que en septiembre no me estropee las vacaciones. Queremos irnos menos de una semana a la playa y estoy harta ya de que me coincida siempre con la regla. Y mira que cambio las fechas cada año, etc, pero siempre me toca: En la luna de miel, justo se me retrasó la puñera unos días y me pilló toda la tostada allí. Cuando se me estaba quitando, cambió el tiempo y no me pude bañar más que en el SPA. Una mierda!!!

Ya sé que puedo recurrir a los tampones, aunque estoy preocupada por mis quistes de Naboth en el cuello de útero y creo que algo tiene que ver con desobedecer a los gines y volver a usar los superprácticos diques cuando se precisan. Por eso prefiero evitar nadar estando con la regla.

Pues nada, la puñetera una vez más haciéndose de rogar.

Voy a ponerme en modo negativo total: ¿Y si estos ocho óvulos que me han sacado eran el final de la despensa? ¿Y si estoy ya entrando en la menopausia? Tengo 44 años, tampoco sería tan raro, mi madre andaba con estos problemas desde los 45...

No, creo que no es eso, creo que tardará mi cuerpo en desintoxicarse de tanta sobredosis de hormona, y le cuesta, por eso voy a ver si encuentro el botón del Reset de algún modo. ¿Qué tal drenando la sangre a tope? Estoy bebiendo más agua que Nadal en un partido de tenis, pero nada, sólo un ligero dolorcillo de las zonas uterinas. Y una jaqueca intermitente. Ayer fue mala, pero hoy... Se me ha quitado ya. No puede ser... Aquí hay algo que no acabo de entender.

Bueno, cambiando de tema: Me he puesto a dieta. Creo que tanto si voy a OVO como si espero un milagrito (¿cuánto hay que rezar para eso? ¿Más sobornos? Igual que los 20cts a San Tadeo el otro día le parecieron una miseria...), el caso es que quiero que me llegue el embarazo a poder ser con diez kilos menos. No es que esté gorda como para no pasar por las puertas. No soy muy alta pero paso de la media, y peso 72 kilos y un pico de pelícano (por culpa de que no me baja la regla).

Debería pesar diez kilos menos y hasta casi 20, como hace diez años. Con 34 añitos estaba delgadita como un junco, pesaba siempre entre 52 y 56kilos según la tralla de curro y de gimnasio.

Pero fue dejar las aventuras en la jungla  y pasarme a la consultoría en oficina y zas... Los kilos empezaron a subir. Al principio lentamente, un par de kilos por año hasta los 62 a primeros del 2008. Pero luego dejé la píldora y la debacle desatada.

Hice esfuerzos desesperados y empecé mis 5 años de yoyó. De 62 a 67, de 67 a 59, de 59 a 74, de 74 a 64, de 64 a 79 y luego hace un año, de 79 a 69, pero luego desde navidades, otra vez subiendo... Así que ahora toca volver a bajar y a poder ser de forma definitiva.

Dietas hechas:

- Dieta del endocrino: Mucha fibra, pan integral y andar 1 hora todos los días. Funcionó un tiempo, luego lo de andar no fue posible porque me metí en el tema estudios de lleno, el tema de invitros y las tardes eran muy reducidas después del curro. La fibra me daba unas diarreas que yo creo que antes la muerte que seguirla varios meses. Voluntad le puse, que nadie me la niegue.

- Dieta Dukan: Muchas proteínas, poca grasa, poco hidrato, poca fibra. Andar 30' al día o equivalente. Me funcionó pero como no hay un Dios que aguante más de tres meses hinzhándose a base de pechuga de pavo sosísima y queso blanco como yeso de encalar, al final la dejé y entre eso, los estudios, la nueva invitro y el picoteo, malo, malo, malo...

- Gimnasio a tope: Verano pasado. Dieta normalita, sin pasarse pero normal. Dos horas de machaque en el gimnasio de junio a septiembre, antes de la tercera invitro. Los Kilos los sudaba a conciencia, estoy muy orgullosa de ello, pero en cuanto empecé a chutarme hormonas, a no poder ir al gimnasio por tanto médico, prueba, ha hernia lumbar, etc, al final vuelta a subir. Y no he llegado a 79 gracias al Dianbén y a que paso de largo de la máquina de las chocolatinas en el curro, que si no...


Dieta actual:

Pues ciertamente creo que el sentido común. No tomar cosas muy calóricas, me he quitado de las grasas animales sobre todo, voy a dejar la carne roja un tiempo que tiene muchas hormonas, y a intentar desintoxicarme. He leído por ahí muchas cosas de herbolario, pero hay que tener cuidado. Que las hierbas son la forma bruta de producir las medicinas.

Lo poco de algo es bueno y lo mucho de una cosa, mortal. Hasta el agua te puede matar si te bebes más de 4 litros al día. Ojo.

El gimnasio está pelín caro. Miraré ofertas más adelante. De momento a andar que es sano y barato, lo malo el calor que hace. Piscina, otra opción y refresca, mañana iremos a la piscina de mi casa (vivo en la de mi marido, por su trabajo).

Lo malo es que estoy llena de picotazos en la barriga y de urticaria por las piernas. Pero bueno, al que no le guste, que le eche azúcar...

Más gestiones: El día 27 de septiembre vamos a las charlas de información sobre adopción de la Comunidad de Madrid. A ver qué nos cuentan y si podemos empezar a mover papeles. Son muchos años, pero al menos no depende de mi útero ni de mis óvulos. Y no es contrapuesto a OVO, sino complementario, igual nos juntamos con nuestro niño y el adoptado, y así cerramos la familia ya.

Más cosas: Zen, meditación, pensar... Me voy a traer mañana de casa mis cacharritos de meditar. No penséis que estoy loca.

Y mis cintas de baile de la danza del vientre.

He leído no sé dónde que para producir un pool de óvulos se necesitan más de cinco meses desde que se reclutan hasta que se ovula.

Pensando en el único mes que sé seguro que me quedé embarazada, y echando cinco meses hacia atrás, lo que hice  a partir de julio del 2011 fue:

- Mandar a la porra al chico con el que estaba y que me hacía sufrir con sus temas.
- Irme a Benidorm, bailar, coquetear, montar en el Toro Loco, tomar el sol, escuchar música...
- Buscarme amigos nuevos.
- Bailar y bailar todos los sábados.
- Aficionarme al GinTonic de Bombay Saphire Blue (¿Estará ahi el secreto? Haré una encuesta)
- Tomar dos ovusitoles al día y Vitamina B1-B6-B12 a partir de la ovulación.
- Ir de viaje en noviembre a Alicante y pillar el remojón del siglo, un catarro que me duró 3 meses.
- Andar, andar y andar.
- Comer higaditos de pollo en las Navas regados con Mistela (Esto me encataría repetirlo).
- Conocer a O y darle al tema cómo y cuándo nos pareciera sin pensar en si me quedaría o no.
- Estudiar muchísimo
- Picotear frutos secos con chocolate (uff, esto habrá que limitar la cantidad si quiero adelgazar).

O sea, en definitiva, ser feliz.

Así que tendré que inyectarme endorfinas en vena. ¿Dónde se venden?¿Vale con triptófano?

Bueno, chicos, chicas, a resetear de nuevo.

De momento voy a pensar en las vacaciones de finales de septiembre a Benidorm, ya sólo me quedan 5 semanas, con qué ganas las voy a coger madre mía...






 

11 agosto, 2013

Otra batalla perdida, pero seguimos en la lucha

Esperé pacientemente y me hice el pipitest, más que nada para no llevarme mañana el palo y romper a llorar en el trabajo. ¿Por qué nos llaman al móvil las clinicas para darnos estas noticias? El trabajo no es un sitio como para coger el móvil y recibir un palo de este calibre con el jefe y los compañeros por medio pendientes del tema.

Deberían enviarnos un SMS con el resultado y un mail con las instrucciones y detalles y nosotras leerlo cuando nos sintamos a salvo de miradas ajenas. Sería más humano y menos histérico. Y decidiríamos cuándo y cómo leerlo. Por ejemplo, cuando se bajaran todos a comer, leerlo en la soledad del baño, etc.

Como os decía, me he hecho el pipitest y ha salido negativo. Me lo temía desde el miércoles, me lo temía desde hace ya nueve días cuando me dijeron que no había congelados porque no habían llegado.

Hay que aceptarlo: Estoy vieja. Vieja para tener hijos biológicos. No sé si vieja para gestar un hijo de un óvulo donado, eso se verá. Tampoco creo que muy vieja para adoptar un niño, pero con lo que se alargan los trámites, veremos a ver qué ocurre.

Me siento abofeteada por la vida.
Hay algo que me dice: ¿Ves, tú tan gilipollas estudiando, trabajando, ligando sin hacer a tus parejas un auténtico tercer grado para saber si querían tener hijos? ¿Pensando que tus amigas se precipitaban al dejar los estudios para ser madres con veintipico años? ¿Y ahora quién es la gilipollas?

Pero por desgracia la experiencia es un peine que te regala la vida cuando ya te has quedado calvo. No vale para arreglar errores.

Además, si bien este es mi gran error, hubiera cometido otro error, distinto, pero error igualmente, si me hubiera liado la manta a la cabeza y me hubiera casado con A con veintipocos y me hubiera ido a su país. Tendría hijos, seguro  que sí, pero sería un ama de casa en un país donde los derechos de las mujeres son pisoteados todos los días. O sea, me hubiera arrepentido.

Esto es como jugar a las cartas. Te reparten unas cartas, y tú intentas jugarlas lo mejor que puedes. Planeas una estrategia, pero no estás jugando sola, sino con otros jugadores y cada uno tiene unos objetivos.  Yo, con quince años, no quería ser como mi madre: Ama de casa con estudios primarios, cuatro hijos antes de los 35 y sometida a mi padre, un tremendo machista.

Pero cometí el error de irme al extremo contrario. De este modo, salí con hombres que no tenían intención de atarme a la pata de la cama y hacerme ocho niños. Pero lo cierto es que tampoco tenían intención de atarse a nada, ni siquiera a la relación que teníamos. Era libre como el viento, hacía y deshacía a mi antojo, vivía sola y de mi trabajo, había triunfado... Sí, pero... No tenía familia.

Lo empecé a entender a los treintaypocos, cuando las únicas amigas que me quedaban eran un tanto vivalavirgen. Y los hombres se me acercaban mucho, pero cada vez me gustaban menos lo que se me acercaban. No sé cómo explicarlo...

Luego seguí equivocándome, aún yendo por la dirección correcta: Z, S fueron dos grandes equivocaciones. Pero aún así fui dándome cuenta de que tenía un problema físico para tener hijos. No sé si es por mis problemas de ovarios, si porque ya tenía 38 años cuando dejé la píldora o qué pasaba, pero pasaba.

Me miraba en el espejo y no me veía mayor. Nadie me echaba 38 años, 30 a lo sumo. Pesaba 60 kilos, mido casi 1'70. Hacía mucho deporte, mi piel no tiene arrugas, aún ahora que tengo 44. No, ciertamente, no pensé que fuera muy mayor para tener hijos.

Había ginecólogos que me pintaban la invitro como la solución a todos los problemas. Hubo uno que vi que me dijo a los 38 años que con una invitro y unos 5.000 euros todo solucionado, porque tenía las hormonas muy bien. Me gustaría cruzármelo para romperle la cara de un puñetazo.

Después fui a una clínica muy famosa. Me dijero que bueno, con ya casi los 40 (fui un mes antes de cumplirlo), lo tenía difícil, pero que bueno, iríamos viendo qué tal iba. Y realmente dos años después con casi 42 la cosa iba fatal. En junio, un mes antes de cumplirlo, el médico me insinuó que una vez más como mucho y a OVO de cabeza.

Entonces me parecía el coco eso. Algo horrible, tener un hijo del óvulo de una chica que nunca conocería. Buff, se me hacía cuesta arriba.

Como rompí con S, y estaba liada con otro proyecto personal muy importante, dejé pasar el tiempo para ahorrar, estaba pelada de dinero, quizás antes de cumplir los 43 volvería a intentarlo yo sola.

Pero entonces se cruzó O en mi camino. La primera vez que lo hicimos, ni siquiera sabía si él quería tener hijos y tan pronto, y le insinué lo de tomar precauciones. El acababa de hacerse las pruebas y estaba bien y yo lo mismo. Así que me dijo que no hacía falta si yo no quería. La doctora me había dicho que era imposible quedarme sin invitro, así que corrimos el riesgo, ninguno de los dos pensaba que ocurriría que al mes siguiente me quedase embarazada.

Floté como en una nube, pensé que era el resultado a tanto sufrimiento, pero lo perdí enseguida. Al menos había conseguido algo y animados, en septiembre volvimos a la carga, en otro sitio nuevo, borrón y cuenta nueva.

Y fue mucho mejor que otras veces: Más óvulos, más fecundados, más transferidos, todo mejor pero...Negativo igualmente.

Me investigaron el útero, dieron con algo que no estaba bien, me lo operaron, me lo revisaron hasta que dieron el visto bueno, y nuevamente a la carga. El ciclo similar al anterior, bastantes óvulos, fecundación bien, dos embriones buenos transferidos... Pero el mismo resultado.

Conclusión: Probablemente mis óvulos no valgan para nada, tengan ya problemas y se hayan acabado los óvulos buenos, aunque de malos tenga para hacerme tener la regla hasta los 60 años, a ver, casi dieciséis años tomando la píldora vienen a ser más de 100 óvulos disponibles, o sea que tengo todavía la reserva ovárica bien.

Pero como las lentejas en un bote, sigue habiendo mil lentejas, pero al cabo de veinte años, abres el bote y están todas las mil igualmente, pero secas.

¿Y ahora qué? ¿Alguien sabe cómo reparar unas lentejas secas? ¿Poniéndolas en remojo mucho tiempo quizás? ¿Plantándolas con mucho mimo y buena tierra fertilizada?

A mí se me ocurre nada más que pasarme ya a OVO. No es un fracaso. Es dejar de ser cabezota y obstinada ante lo inevitable y tener claro el objetivo primordial: Ser madre, ser padres O y yo. No se trata de probar a nadie que soy una superhembra, una hembra alfaplusplus que es capaz de tener hijos biológicos a los cincuenta años. No, se trata de conseguir que un niño viva conmigo y con O y que podamos educarlo y criarlo para que sea un adulto feliz y realizado.

Pero debo reconocer que mi ego me puede. Os confieso que he pensado que para mí quedarme embarazada podría no ser algo tan limpio e idílico como yo creo que es. Me explico:

Hace veinte años, salía con mi amigas a ligar, y a veces más que ligarme a un tío porque me gustara mucho, era como un pulso con mis amigas, a ver quién se llevaba a ese tío bueno que estaba en la barra mirando hacia nosotras.

Era algo competitivo. Obviamente, no salía con un tío por una competición, pero sí me lo ligaba a veces por llevarme el premio moral de haberlo conseguido. El resto de las chicas de la pandilla decían: "Caray con Bridge, mírala, parecía tonta y se ha ligado a este buenorro. Joder, cómo lo habrá hecho, qué tremenda".

Pues lo de quedarme embarazada viene a ser como una competición conmigo misma, algo así que me diga: Eres fértil, no eres una pasa vieja, puedes tener hijos.

Muchas veces me he interrogado interiormente sobre si realmente quería una familia o sólo dar a luz a un hijo, como triunfo personal.

Ahora la pregunta vuelve a mi mente. Porque con OVO se acabó lo de ser "machita". Podré decirlo o no a la gente, pero yo sabré que no pude quedarme embaraza con mis óvulos, sino que usé los de una chica joven, y que seré madre gracias a ella. Una especie de Katherine Deneuve en "El Ansia" robando la sangre de jóvenes para mantenerme lozana. Una especie de trampa.

Me fastidia por eso que actrices mayores que seguramente han recurrido a OVO, no lo digan. Me da rabia porque la gente les atribuye un éxito que no es mérito suyo sino de la ciencia, y del hadita joven que les donó sus óvulos. Es una gran mentira, porque el bombo es real, parece un embarazo de verdad, pero ellas saben en su interior, que ese hijo no es suyo realmente. Y la gente piensa que sí.

Yo no voy a mentir a nadie, no me gustaría frustar a otras mujeres de mi edad y que piensen que una mujer de 45 puede quedarse embarazada sin recurrir a una donación. No, no quiero contribuir a esta gran mentira.

Se lo he dicho hoy a mis hermanas. Iré a OVO, y con la cabeza bien alta, sin esconderme. He hecho lo que he creído conveniente hasta ahora, pero no voy a dejar que me juzgue nadie por tirar la toalla con mis propios óvulos.

No es una derrota, si acaso a mi narcisismo, ese es el gran derrotado, mi ego narcisista. Creo que es cordura y valor, valor por no esconderme. Sé que la gente no lo acepta. Muchos aceptan malamente la FIV tradicional, pero no el uso de donantes de óvulos o esperma. Pero la vida es así, no es culpa de nadie, es la vida la que te pone contra las cuerdas y somos nosotros si queremos seguir luchando o dejarnos desplomarnos en el ring. Yo he perdido este asalto, pero la lucha sigue abierta.

O y yo hemos decidido ir en septiembre a las charlas de adopción internacional. Está la cosa difícil, pero hay que empezar por el principio, seguir el procedimiento. Aunque dependa de terceros nuevamente, al menos no me mirarán con lupa el útero.

Y por supuesto, a ahorrar toca, es mucho dinero OVO y es dinero adoptar. A la corta no, pero a la larga sí. Nos esperan años de apretarse el cinturón. Afortunadamente, los dos tenemos trabajo.

Pero creo que nos daremos algún caprichito, unas minivacaciones a finales de septiembre. No podremos ir a Bali o a Phuket, pero me montaré en el Bufalo Loco de Benidorm, y he convencido a O para que me acompañe... Y bueno ,el método divertido sigue en pie. Igual nos llevamos una sorpresa, quién sabe.

Como soy terca como una mula mis propósitos de salud en cuanto deje la medicación son:

-  Buscar un buen gimnasio y perder los doce kilos que me sobran, y ponerme un tipito escultural, lo necesito, necesito verme bien en el espejo.
- Buscar un naturópata, acupuntor, etc y probar la medicina no tradicional. Si alguien me puede recomendar alguno bueno en Madrid, postearme, no publico post pero los leo, creedme.
- Ir con O algunos fines de semana por ahí con los bonos que nos regalaron al casarnos.
- Comer mejor, y cultivar la paciencia, lo voy a necesitar. Miraré algún sitio de zen, reiki, yoga, etc. Sé que es un poco charlatanería pero como placebo es cojonudo, y me sacarán de mis rutinas.

Bueno, chicos, si no sabéis de mi mañana es que se confirma el negativo en sangre. Y como me bajará la indeseable al dejar la medicación voy a sufrir la madre de todas las jaquecas. Suerte que al no estar preñi me podré poner morada de ibuprofeno sin sentirme culpable. Eso y darle al temita, que es lo que peor he llevado estas semanas. Bueno vivir sin piscina, sin bailar, sin salir, sin tomar una cañita, pinchándome mierdas, pero ... Qué dificil es lo de la abstinencia sexual, os lo juro.

06 agosto, 2013

Fé o Ciencia

Aunque me juré que no iba a recurrir al "oráculo de los palitos", sino esperar pacientemente hasta el análisis de sangre del lunes que viene, no he podido resistirme y me he hecho un análisis en orina para saber si ya han cuajado mis embris o por contra, voy camino de llevarme de nuevo un megapalo tras haberme pasado dos meses con más calvario que Jesucristo en el Gólgota.

Y el palito antipático ha salido blanco nuclear. Entré al foro de expertas y me han echado la bronca porque dicen que es pronto. Mi marido también opina lo mismo, desde su visión práctica de la vida, dice que si los palitos fueran fiables no pedirían análisis de sangre a las casi dos semanas de transferirme los embriones sino un pipitest a la semana, como he hecho yo, y no me tendrían una semana más con tanta medicación y sobre todo, incertidumbre.

Así que O y las chicas del foro tienen razón. ¿Pero sabéis qué? Que el problema es que mi cabeza me dice que tienen razón, pero mi fé se ha roto. Y lo peor es que creo que sin fé no podré quedarme embarazada.

Pero por otra parte, nuevamente mi cabecita me dice que, mientras siga todas las recomendaciones y me ponga toda la medicación, tanto da que tenga fé o no, me desespere o sonríe, si está de cuajar cuajará y si no, tanto dará. Aún así, me aterra pensar que las cosas salen porque uno tiene fé en ellas y no porque se den las causas que llevan a esos resultados.

Es algo irracional, pensar que la falta de fé es la causa de los fallos. Pero si fuera así, lo incluirían en la lista de recomendaciones en la hoja que me han dado los médicos y por mucho que la miro sólo pone (lo de sólo tómese como eufemismo):

- Medicación: 

Progeffik 200 cada 8 horas
Adiro 100: 1 al día, no juntar con la prednisona, 12 horas aprox antes de la heparina.
Prednisona: 1 al día, preferible por la mañana, no juntar con el adiro ni con la meriestra, separar tomas al menos 3 horas.
Meriestra: 2 al día, cada 12 horas. No juntar con prednisona.
Heparina de 40: 1 al día por la noche.
Vitaminas prenatales.

Además, medicación habitual (2 de metformina)

- Precauciones:
No alcohol ni tóxicos, no ibuprofeno, sólo analgésico paracetamol
Reducir cafeína y otros estimulantes.
- Prohibiciones: No relaciones sexuales, no baños, sólo ducha. No tomar el sol. No cambios brucos de temperatura, no deporte ni esfuerzos físicos, no coger peso excesivo.

- Descansar suficientemente, vida tranquila, actividades habituales si no esfuerzo.
- Reposo absoluto de 48 horas tras la transferencia

Hay más cosas en la lista, creo pero os pongo algunas para que os déis cuenta de lo coñazo que es la betaespera, porque estás haciendo vida de embarazada de alto riesgo sin saber si dentro llevas dos embriones que evolucionan bien o estás haciendo el canelo literalmente.

Es como lo del gato de Schöringer, estamos a la vez embarazadas y no embarazadas.  Y sobre todo, desamparadas legalmente. Con un embarazo confirmado puedes defenderte ante una petición inapropiada de esfuerzo excesivo, etc en tu vida laboral o incluso social pero sin confirmar el embarazo, ¿cómo explicas que porque a lo mejor estás embarazada no puedes abrir un servidor que pesa 20 kilos y cambiarle una tarjeta o cogerte el coche y conducir varias horas cargada con dos portátiles y un maletín pesado para presentarle un nuevo servicio de auditoría?

Afortunadamente, no es mi caso actual, que estoy de consultora y en la oficina saben de mi estado, y procuran no pedirme este tipo de esfuerzos. Pero, si fuera necesario, ¿qué argumento legal tendría yo para negarme? ¿Alguien me lo puede decir?

Luego están las incertidumbres, que los médicos dejan a tu buen criterio sin mojarse. ¿Qué se entiende por esfuerzo excesivo? ¿Caminar 30 minutos? ¿Coger un autobús con una mochila con portátil y que pegue un frenazo y una abuelita de 100 kilos se agarre a ti y te haga trizas? Porque al trabajo tengo que ir de algún modo, digo yo.

¿Es excesivo comprar cuatro o cinco cosas en el supermercado? ¿Y si fueran diez cosas? ¿Hasta cuánto peso o bultos se considera excesivo?

Es que esto me lo pregunto porque cuando me quedé embarazada de forma natural y no estaba confirmado, sólo sospechado fui a comprar con el carro y llevé cierto peso. Además conduje mi coche varias horas y busqué una escalera que hacía falta para arreglar una caldera. La escalera pesaba un poquito pero podía cargar con ella. ¿Me puede decir algún médico si fue esa la causa de mi aborto o lo fue el que tenía entonces 42 años y mala calidad de óvulos? ¿O acaso el problema fue el vodka que me tomé en la cena de Nochebuena? ¿O el trasnochar en la fiesta de la empresa días antes? ¿O hacer una clase de zumba varios días antes de que diera positivo el test de embarazo? ¿ O el baño de spa que me hice tras la clase de zumba?Ah, o quizás fue el tener relaciones con O el día que le dije que me dio positivo el test de embarazo, es posible que de los espasmos se desenganchara el embrión y se cayera luego por el váter...

Pero pregunté luego a los ginecólogos y me dijeron que ninguna de esas cosas que hice fue la causa del aborto, que seguro que fue algún problema distinto relacionado con la edad.

Y si esto es cierto y nada de lo que hice es malo, ¿me quiere decir alguien por qué me lo prohiben ahora?

Digo esto también porque hace unas horas mirando las noticias del día me enteré, que según un estudio publicado por una universidad prestigiosa, se ha demostrado que los antioxidantes no mejoran la calidad de los óvulos.

A mí me parecía obvio, porque un óvulo es una célula que se genera en noventa días más o menos a partir de una célula germinal, y me parece que ese óvulo está más influenciado por las hormonas del ciclo que por un té verde, pero vamos, creo que un té verde mucho daño tampoco le puede hacer, eso tampoco se ha demostrado.

Ahora, producir mejor óvulos no produciremos, pero un cutis terso no veas con tanto antioxidante... Pues yo creo que una y mil veces no.

Yo he tomado té verde hasta volverme china y siempre he tenido acné, y las únicas veces que no me salen granos es cuando me hago la invitro porque me pongo de hormonas femeninas hasta las orejas. Así que si alguna quiere aparentar diez años menos que deje los tés y las frutas y se chute hormonas. El hígado igual se le hace foigras, pero el cutis, oye, el cutis perfecto. Total, si la vida son cuatro días... (Mode ironic on/off)

Creo que haré algo estúpido para encontrar la fé de nuevo. No sé, se me ocurre irle a rezar a San Judas Tadeo.

Para los que somos científico-escépticos, viene a ser  lo mismo que ir a rezarle a un poster de Bon Jovi, y este último seguro que es más agradable a la vista,  pero yo creo que el simple hecho de ir a un sitio, hacer cola, concentrarte unos minutos y estar atareada con el tema igual me relaja un poquito y me hace sentirme menos culpable de mi "pecado de la impaciencia".

En fin, compis betadesesperadas, ya sabéis, a hacer calceta que es entretenido, relaja y no incumple ninguna recomendación.

Yo de momento estoy viendo con mi chico por las noches la serie Perdidos. Absurda como pocas pero engancha, sobre todo a mi maridito. No sé por qué despotrica de los culebrones, si esto es como un culebrón pero para hombretones, je,je,je.
¿Un secreto de por qué los hombre prefieren estas series a los culebrones?

Porque los nombres en las series yankees son fáciles de recordar: Jack, John, Kate, Sawyer, Hurley, Said...  Si fuera un culebrón se llamarían Victor Alfredo, Luz Topacio, Luis Gerardo, Reencarnación Vargas... Difícil luego acordarse quién hizo qué cosa, ¿no?



 

01 agosto, 2013

Stop al a la incontinencia del móvil

Sin entrar en regodearme en la tragedia ferroviaria de hace una semana, hay algo que parece cada vez más claro: Las nefastas consecuencias de estar todo el día pendientes de las llamaditas o mensajecitos de todo el mundo.

Llegadas a sus últimas consecuencias, fallecen personas.

Hace ya muchos años, una famosa serie de televisión mostraba en un capítulo el fallecimiento de uno de los personasjes principales por andar distraído hablando por el móvil.  Intentaba ejemplarizar, pero la gente sigue cogiendo el móvil al volante, con consecuencias nefastas. Y no sólo al volante.

La gente cada vez parece más poseída por el diablo de la comunicacion instantánea.

Hace varios siglos, las comunicaciones eran por recaderos, cartitas que llegaban varias semanas después de haber sido escritas y poco más. Las respuestas tardaban otras tantas semanas o meses. O no llegaban nunca, rompiendo corazones,  como la famosa canción de Elvis "Return to sender".

Yo he vivido durante meses pendiente de una carta, de un mail, de un novio lejano, sin dinero ni medios para andarnos llamando por teléfono, y menos móvil, no existían. Ese tipo de comunicación se ha perdido ya.

Luego surgió el teléfono, pero era fijo, de modo que era limitado el coñazo que te podían dar. Además, no te llamaban ocho veces a la hora de la siesta para intentar venderte Dios sabe qué. Ahora salvo las madres o los vendedores de ADSL nadie llama al fijo.

Pero con la llegada de los móviles las cosas se complican más y más. Lo que debería ser una ventaja se ha convertido en una obsesión que nos va a llevar a la ruina.

Todo el mundo, esté haciendo lo que esté haciendo, una vez que suena el móvil con esa música estrepitosa de canción del verano, se matan por cogerlo. Y si lo dejas sonar, peor, te miran fatal en la oficina, en el vagón de metro o donde estés, así que hay que hacer siempre algo rápido cada vez que suena el móvil, bien responder o bien colgar.

Luego llega la decepción: No hay llamada del concurso millonario de la tele ni para ofrecerte el empleo de tu vida.

Tampoco se trata de una temida noticia urgentísima, justificación que todos ponemos para dejar estrellar tres botellines de cerveza contra el piso del portal al coger la llamada del tonto de turno que se aburre mucho y ha decido a las once de la mañana un día de diario que va a llamar a fulanito que hace mucho que no sabe de él y contarle que se ha comprado un coche nuevo.

Hay mucho ocioso suelto con poco cerebro. Ese es el gran mal de la sociedad. Y además  se creen con todo el derecho del mundo de jorobar a amigos y conocidos llamándoles o enviándoles whatsapp cada vez que se aburren. ¿Por qué no miran las noticas o leen un libro? O, mejor, ¿por qué no se apuntan de voluntarios a cuidar ancianos por ejemplo?

Obviamente el problema es que hay muchos igual de ociosos que se lo consienten. Y si no formas parte del grupo de gente con incontinencia comunicativa, te van excluyendo socialmente.

Yo me pregunto: ¿Qué necesidad hay de estarse comunicando cada vez más para decir cada vez más sandeces? Porque, ¿qué le importa a nadie salvo mi médico internista de qué color hago las caquitas o si tengo problemas de estreñimiento? ¿y lo que comí ayer es tan importante como para llamar a un amigo sabiendo que estará trabajando y probablemente enfrascado en algún marrón gordo?

Pues así es la gente, cada vez más obsesivos interrumpiendo las vidas normales de la gente sensata. Y cada vez más gente sensata dejando que estos zombies tecnológicos les coman el cerebro y les conviertan en "muertos vivientes".

La humanidad se va a extinguir, pero no por la contaminación, el hambre, la falta de agua o de petróleo. No, la humanidad se va a extinguir por falta de estar a lo que hay que estar.

Hoy son 80 víctimas en un tren, mañana 200 en avión, después, no sé, 5000 porque un Homer Simpson de una central nuclear no reaccione a tiempo y deje escapes radiactivos mientras sucumbe a la charleta intrascendente con amigos.

Reiros, reiros, pero esto es así, no ha hecho más que empezar.

Por otra parte, la crisis provocada por estos Iluminati, hace que se reduzcan los controles de seguridad automáticos, dejando cada vez más vidas humanas en manos de descerebrados.

Ellos lo quieren así porque les sobran proletarios, ya tienen bastante cuidado con los que controlan su seguridad personal. Así que el cóctel explosivo está servido: Menos seguridad automatizable y más estupidez humana.

Espero que mis hijos no salgan así, en fin...

Ah, por cierto, ya están dos embris conmigo. Intento distraerme y no betadesesperar, pero bueno, os lo cuento para que lo sepáis. El día 12 sabré algo, ya os contaré. De momento, estar a lo que puedo estar ahora, que son mis tareas habituales, trabajo, estudio, recados...

Y no, no tengo Smartphone, valoro mucho la comunicación asíncrona.

A mí me gusta mucho quedar con un amigo durante dos horas a tomar un café o una caña y ponernos al corriente de nuestras vidas o charlar sobre temas de actualidad.

Pero esas dos horas decido yo (y mi amigo) cuando queremos y podemos dedicárnoslas. Y sin interrupciones, en un ambiente agradable.

Odio a la gente que está contigo físicamente pero realmente está todo el rato pendiente de otros al móvil. Son como los que están haciendo el amor con su pareja y pensando en el buenorro o buenorra de turno, infieles de espíritu.

Pues estos iguales, están contigo pero realmente estando con otros. Yo  cada día dejo a más gente de esta por el camino, prefiero pocos amigos y buenos que muchos y malos. Y ese es el problema de la sociedad actual, la insoportable levedad de la comunicación, abundante pero de mala calidad.