SIGUE NADANDO, SIGUE NADANDO
Buscando a Nemo es de las pocas películas infantiles que vi siendo adulta, pero antes de ser madre. Recuerdo que la vi con Z una noche de verano en la que estábamos los dos literalmente agotados y nos pareció una buena opción para coger el sueño. Pero a mí me resultó una película con filosofía de vida. Sin meterme a crítica de cine (eso se lo dejo a mi fugaz ligue del otro día, que es más hábil deconstruyendo películas que entendiendo las relaciones humanas), voy a extraer unas cuantas frases que parecen totalmente dummies pero que me sirven en momentos importantes: Para ser un pez payaso, tienes poca gracia… (hay mucha gente así, caramba…) Le prometí que nunca le pasaría nada… Pero eso no se puede prometer porque las cosas ocurren aunque te prometas que no te pasarán. (No puedes protegerte ni encerrarte en una urna para no sufrir, hay que recuperarse y ya está). Confía en mí. Es lo que se supone que hacemos con los amigos, confiar en ell...