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Mostrando entradas de agosto, 2014

La zona de confort

El día 5 de septiembre es mi último día en la empresa y el día 6 de octubre comienzo (si no hay cambios de última hora), con la formación de funcionaria en prácticas previa a la toma de posesión de la plaza.
Me voy a tomar tres semanas en septiembre para mis temas personales porque las había acumulado previamente de vacaciones y finalmente me las liquidan con el finiquito.
Ahora estoy inmersa en la vorágine de formar a la persona que ha venido a sustituirme pero además, manteniendo el servicio.
Y es duro, máxime si cabe porque he tenido a una persona del equipo de vacaciones todo el mes de agosto. Si no fuera porque me voy la situación me habría dejado hecha puré pero el tachar días en el calendario con las tareas hechas me da moral para aguantar este sprint final.
No obstante, ya estoy como Montecristo tachando días en la dura piedra del castillo de If. Me quedan ocho días laborables, ahí es nada.
He notado también que tengo mucho síndrome de Estocolmo, porque, aunque ya tenía pensado …

Pongamos que hablo de Madrid

Hoy voy a pasar de contaros mis desventuras. Este verano ha sido movidito y como ya sabéis, la primavera lo fue aún más con todo tipo de cosas buenas y malas.
Pero hace tiempo que no os cuento mi visión de lo que ocurre en el mundo y no quería pasar ni un post más sin comentar lo que ocurre a mi alrededor.
Ayer, mientras compartía una tarde de piscinita con mi querido maridito, estuvimos comentando que los alienígenas lo tenían cada vez más fácil para destruir el mundo. Más que nada porque el mundo seestá destruyendo él solito.
El libro del Apocalipsis que, teniendo en cuenta que fue escrito hace ya dos mil años, tiene poco que desmerecer a series como The Walking Dead o las películas de catástrofes. Empiezo a pensar que la humanidad tiene un gusto morboso por pensar en la autoexterminación, como un suicidio colectivo. Esto ya lo comenté en el año 2012 con la dichosa profecía maya.
Hace cinco años todo el mundo estaba histérico pensando que el virus de la gripe A iba a mutar y moriríamos …

Siguiente reto: Veinte kilos menos en seis meses

Lo mío son los retos, para qué dudarlo. Después de aprobar la oposición tengo dos retos personales más que cumplir. El más importante es ser madre. Pero por el cambio de trabajo y el curso que tengo que hacer de funcionaria en prácticas antes de tomar mi plaza definitiva, no voy a poder volver a intentarlo hasta mediados del 2015. Además, tengo el útero bajo sospecha y tengo ahora dos meses para analizarlo y acondicionarlo. Ya estoy en ello, hormonándome como las vacas.
El segundo reto es el de controlar el peso y mejorar mi salud y condición física, que se ha quedado muy tocada después de estar todo el invierno y primavera encerrada estudiando los fines de semana. Además, el aborto que sufrí en mayo con reposo absoluto dos semanas contribuyó aún más a aumentar mi peso y dejarme la barriga como la gaita de Hevia.
Total, que hace poco vi que tenía que hacer algo urgente para controlarlo y ya tengo la respuesta: Apuntarme de nuevo a un gim y comenzar a entrenar bien duro.
El día 28 de feb…

Caso Práctico de las técnicas de gestión de Proyectos a la esfera personal

En julio del 2011, cuando le pedí a S que volviera con su madre tras una fuerte discusión pensé que había tocado fondo en mi vida.
Nada me hacía imaginar que tres años después iba a tener casi todo lo que me faltaba entonces y que amargamente me lamentaba de no tener: Un marido cariñoso estupendo yuna solución a la agotadora sobrecarga que estaba viviendo entonces en el trabajo y que me hacía fantasear con fugarme a Australia con lo puesto.
Quizás el tocar fondo entonces me hizo replantearme cómo abordaba mis proyectos personales y me hizo realizar un severo autodiagnóstico sobre la forma en la que hacía las cosas en la vida.
Para empezar, me propuse no volver a salir con ningún hombre que no cumpliese una serie de criterios y desde luego, no volver a meter a ninguno en mi casa a convivir sin papeles por medio.
Para continuar, concluí que después de cuatro años en la misma empresa, si no había conseguido ya un ascenso, era muy improbable que lo consiguiese en un futuro a pocos años por m…