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Requiem

Voy a cumplir cincuenta años dentro de muy poco y debería estar muy contenta, pero no puedo estarlo. Mi padre falleció hace poco más de una semana. Ahora ya soy oficialmente huérfana. Y da igual que tenga edad para peinar canas (no tengo afortunadamente), que me invade esa sensación de abandono, de niña pequeña desvalida y sin norte. Es curioso que hace cinco años, cuando vivían mis padres y cuando aprobé la oposición (cómo pasa el tiempo) me sentía en la cresta de la ola de mi vida, invencible y confiada, feliz. Como los Lobos cuando se llevaron el bote de Boom el otro día, había conseguido lo imposible y estaba eufórica. Estuve todo un verano festejando y entonces poco me acordé de mis padres. Bueno, los visité qué duda cabe, pero me molestó que no compartieran mi euforia. Pensé que jamás me habían comprendido, más aún cuando ninguno vino a mi día de toma de posesión, a diferencia del resto de mis compañeros… Fue un día agridulce. En pleno verano, no vino nadie de mi familia, por una…

Las cosas que nunca pude decir

Hace ya muchos años escribí un post sobre el rincón de las cosas olvidadas y el significado que para mí tuvieron. Ahora me gustaría escribir sobre todo lo que habitualmente callamos y no nos atrevemos a contar, generalmente sentimientos que albergamos hacia personas que probablemente no tengan ninguna idea de lo que bulle por nuestra imaginación.

Ayer mientras merendaba con mi hija, vi una escena de una película que, básicamente, no me gusta. 
Se trata de "La boda de mi mejor amigo". No me gusta porque explota varios clichés:

Que las mujeres tenemos que renunciar a todo por amor. Que el amor implica siempre compromiso y boda. Que si no dices lo que sientes en el momento justo y preciso, se te pasa la ocasión y otro/otra viene que te arrebatará a tu amor. Que sólo nos damos cuenta de lo que tenemos cuando lo perdemos. Que las mujeres somos cobardes y retorcidas... Que después de casarse ya no pueden ser amigos íntimos un hombre y una mujer...
Una frase se me quedó grabada a f…

Nada es para siempre

El otro día escuché una frase en un espacio de humor en la tele que decía: “Si quieres algo para toda la vida, compra un piso y échate una larga hipoteca”. A día de hoy, como dije en otro post y en anteriores y más antiguos post, la sociedad evoluciona sus valores y el concepto de matrimonio es muy distinto al que existía, no estamos hablando ya de hace quinientos años, cuando el amor no entraba en ninguna variable por la que la gente se casaba, sino incluso en el concepto de matrimonio burgués que tenían mis abuelos, allá por los principios del siglo XX, donde lo importante era que tu pareja fuera de buena familia, más o menos sano y de buen parecer y de trato y costumbres amables. Ya el amor si eso iría surgiendo o no a lo largo de los años, lo importante era formar una familia y no romper el statu quo de pertenencia social. La sociedad contemporánea introdujo la variable amor como vínculo indispensable para el matrimonio, pero al estar bajo el control patriarcal de las familias, …

Doce años de este blog

Hace ya doce años que empecé este blog. Al principio, era mi forma de desahogarme de mis neuras sentimentales y del trabajo. Por aquel 2006 vivía sola y míster Z. me traía de cabeza por su aversión al compromiso si bien en su defensa debo admitir que me lo pasaba muy bien con él los findes por ahí. A día de hoy sigue siendo uno de mis mejores amigos y hablamos a menudo, sobre todo porque pertenecemos a la misma pandilla de amigos.  Algunos post de entonces son de enredo a lo Bridget Jones. La relación finalmente acabó como el rosario de la aurora y empecé otra con otro amigo de la pandilla (hay mucha endogamia ahí creo yo...). Pero, a pesar de que esta vez el chico nuevo era de mi edad y no un yogurín como el primero, la cosa no fue mucho mejor, intentamos ir a por el bebé pero yo me eché atrás porque si la relación iba mal, mejor no traer niños al mundo en ese clima. Entre medias de Z y S hubo un hecho inesperado y fue el reencuentro fugaz con mi primer novio, A. El post lo titulé N…

La cuesta de Septiembre

Ha pasado ya el verano, mi hija está a punto de cumplir dos años y el tiempo pasa tan rápido que hay días que se me antojan parpadeos. Es lo que ocurre cuando tienes hijos, que pareciera que de un día para otro se hacen mayores, pero lo único que envejece aquí es uno mismo, y apenas hay tiempo para meditar, buscarse a uno mismo, vaguear o como quiera que se llame el tener tiempo libre para uno mismo. Con hijos no hay tiempo ni de mear a gusto, es así de brutal. Voy los lunes al trabajo con gusto por poder sentarme unas horas en una silla y descansar mi cuerpo un ratito. Todos los padres estamos igual, somos esclavos felices, pero esclavos a fin de cuentas. Y el que dice que no es porque tiene mucha pasta o una legión de abuelos, tíos, etc. que le dan un respiro. Para los que no contamos con esos apoyos, los días se nos van corriendo de un lado para otro al borde del histerismo.

Septiembre además es el mes del desquicie. A mí todavía no me pasa, será al año que viene cuando mi hija va…

Propósitos para 2018

Soy ya muy mayor, y perder el tiempo es lo que menos me gusta. Hay gente que pierde tiempo sin sentido y no le importa, pero a mi edad, el tiempo es oro y es cierto, más que nunca.

He decidido este año chino que ha entrado ya que voy a quitarme de encima a los "robatiempos". ¿Qué es un robatiempos? Es una persona o una actividad que haces sin ningún objetivo alineado con tus objetivos vitales sino simplemente "por quedar bien", porque "todo el mundo lo hace", porque "no sé cómo decir que no", etc.

Con esto no estoy diciendo que no se pueda pasar una tarde tumbado en el sofá sin hacer nada (afortunados los que no tengan ninguna obligación que se lo permita). Sólo estoy decidiendo que mejor haríamos diciendo que no a esos "amigos" de cuarto de primaria (en mi caso de EGB que soy más vieja), que les da por juntarse un par de veces al año y sólo tienen en común que una vez compartieron pupitre, porque luego las vidas de cada uno han tomad…

Un añito tiene mi niña ya !!!

Vale, es amor de madre y ya sé que soy cansina hablando todo el día de mi hija. Es lo que toca ahora.
Al principio de este blog me pasaba el rato echando pestes de mis novios y de mis trabajos.
Luego pasé a contaros mis desventuras con los tratamientos de fertilidad y mis neuras de opositora en modo búho permanente.
Ahora toca que me aguantéis un poquito mis inquietudes como madre.

Mi hija ha cumplido ya un año. Parece mentira cómo pasa el tiempo, la nena ya casi anda y ha empezado a decir "Hola" a todo el mundo, antes de decir papá y mamá, lo cual apunta a que será una niña muy extrovertida, o eso creo yo.

Aunque no trato de ser una superwoman, sí que estoy tan en modo multitarea que a veces creo que hiperpagino (para los no informáticos, es cuando le dedicas más tiempo a cambiar de una tarea a otra que en ejecutar las tareas).

Aunque la gente crea que me lo busco yo solita, lo cierto es que a menudo me tengo que ocupar de mil y una cosas, que, teniendo en cuenta que traba…