PITUITARIA EN DEFCON1
Depresión postvacacional me parece un eufemismo. Deberían llamarlo batacazo contra la cruda realidad. Y es que no es lo mismo estar tostándose en la playa mirando las olas y las puestas de sol interminables, con una coca cola fresquita al lado y varios amigos muy animados que estar sentada en un despacho haciendo planificaciones y cuadrando informes. Si no te entran ganas de cortarte las venas es que no eres humano. Además a mi depresión postvacacional se le suma que he empezado ya mi ciclo de invitro. Esta es la tercera vez que intento invitro y mi cuarto tratamiento en total, sin contar pastillas y otras soluciones menos agresivas que obviamente no funcionaron. En total llevo desde finales del 2008 de algún modo en el tiovivo este de producir un bebé pero este proyecto ha sido un desastre hasta ahora. Sin embargo, esta vez me siento más ilusionada que las anteriores, tengo un buen feeling y espero que se confirme pronto. Sin embargo, algo que me ocurrió la semana pasada es para volve...