Recordando lo bueno de mis chicos
Bueno, ya estoy de vacaciones, aunque con la de cosas y líos que tengo pendiente, quién lo diría, madre mía… Ayer estuve llevando el coche al taller por la mañana temprano (tras limpiar el maletero que estaba de puñetera pena de tanta mierda acumulada). Y muy, muy temprano, hablar con el banco por un lío de una tarjeta que estaba mal dada de alta (esta es la segunda vez que tengo que ver este tema y ya me cansa, la verdad). Y, por si la avería es gorda, o por si este Genovevo me va a dar ya más que problemas, he estado echando el ojo a un coche nuevo, aprovechando el plan este de la subvención. Me tiré un buen rato mirando coches coreanos, que ya sé que no son muy posh pero es lo que me da el dinero, y algunos no tienen mala pinta, pero claro, todo es cuestión de mirarlo y requetemirarlo. Pero a cosa está chunga, y la promoción es para cogerla al vuelo, más que al vuelo. Y el dinero no crece así como así en estos tiempos de crisis es como para pensárselo dos veces… Luego, a media mañan...