No quiero tirar la toalla todavía...

Bueno, la verdad es que ya sé que desde que no me peleo con Z ni monto ningún pollo os estaréis aburriendo con mi blog. Seguro que la mayoría pensaría que en lugar del blog de una chica de taitantos (taitodos, ejem) podría parecer más bien el parte de salud de Franco en sus últimos días… Estoy intentando evitaros los detalles más escabrosos de mis tratamientos médicos y mi situación actual. Para quien no ha pasado por estos temas es muy difícil que comprenda la soledad, la indefensión y lo poco que se conoce del funcionamiento del metabolismo del ser humano, y menos de la mujer. Hasta hace menos de un siglo, se calificaba a las mujeres que sufrían de trastornos menopáusicos poco menos que de histéricas (el mismo Freud acuñó este “encantador” término para definir a su mujer cuando le montaba el pollo por estarse liando con la hermana de ésta y a Juana de Castilla, hija de los Reyes Católicos, cuando se ponía hecha una furia con el cerdo de su marido, Felipe, porque le ponía los cuernos ...