A partir de ahora ya siempre pasaré hambre (Scarlata O'Hara) a la inversa

Esta semana me han ocurrido varias anécdotas que me han convencido vehementemente de que debo perder peso sin remolonear más. De hecho, ya he perdido un par de kilos pero en un mes no es nada, no he bajado mucho lo que se dice de barriguita, y eso es lo que más me preocupa, que se me quede así de por vida.
La primera anécdota es de hace una semana, cuando un chico insistió vehementemente en cederme el asiento en el metro, pensando en que estaba embarazada. Ya estoy harta, no puedo llevar nada medianamente ceñido a la altura de la barriguilla o la gente automáticamente piensa que estoy de varios meses.
Esa misma tarde, una vecina que hacía tiempo que no veía me dijo que si había perdido al niño. Ay, madre, ¿tan hinchada estaba este verano?
Luego, el lunes, un chico en el metro que hacía encuestas de nutrición, me pilló por banda y como se me hacían interminables los 8 minutos que marcaban en el panel que avisa del siguiente convoy, le respondí creyendo que gracias a mis respuestas el chavalín se ganaría unos pocos eurillos. Pero cuando termina, va y me extiende un bono para una mierda de estudio nutricional y que vende productos pseudodietéticos. Mira, me sentí super ofendida, se había dirigido a mí porque era la única gordita joven pero con pinta de ganar dinero de todo el andén ¡!!
Cuando me llamó su supervisora para verificar la entrevista, le dije de todo, que estaba así porque estaba buscando bebé y que comía sano y estaba muy sana, así que estaba de más las gilipolleces esas de perder peso… Pero luego me pregunté a mí misma si realmente no estaba ya demasiado evidentemente gorda. Vamos, no rellenita o hermosota, sino gorda.

Repasemos, mi IMC debe andar rondando pasando 27 si no me equivoco, o sea que eso significa que tengo sobrepeso, sin llegar a la gordura propiamente dicha. Pero es que al ritmo que voy con que gane 7 kilos más ya estoy en el 30 y eso podría ser en 8 meses o tras la siguiente invitro !!!
El domingo pasado, visitando a mis padres y en previsión del bautizo del niño de una prima que he tenido este finde, mi madre me preguntó si tenía ya vestido que ponerme. Yo, la verdad, no lo había pensado, no soy coqueta y con cualquier cosa me apaño así que le dije que iba a llevar unos leggins negros con un blusón que tengo … Mi madre y mi hermana pequeña me miraron horripiladas. Por Dios, me dijeron , Unos leggings para un bautizo ¡!
Se fueron al armario de mis padres y sacaron un conjunto de dos piezas en malva de mi madre, que se había puesto sólo una vez para una boda hace ya años cuando estaba algo más delgada y que, como había engordado un poco de arriba y además le colgaba de pernera y se lo pisaba, ya no se había vuelto a poner.

Me lo pruebo y … Me vale, buahhhhhhhhh
Yo me sentí de pronto con mis muchos años, marujona perdida, pero es lo que hay, ni Zara ni Mango ni Tintoretto ni ninguna tienda fashion hacen vestidos de la talla 44 para elefantas de menos de 1,70 con 70 kilos de peso. Así que me toca vestirme de viejuna.
Solamente por esto último ya me habría jurado como Scarlett pero a la inversa, que juro que a partir de ahora pasaré hambre hasta que regrese a mis 50 kilos de mis treinta añitos en flor.
Recuerdo un anuncio de Font-Vella de hace año cuyo eslogan era: “No pesan los años, pesan los kilos”. Debo dar la razón. A mí me empiezan a pesar los kilos. No hay excusa ni bebé ni nada en el mundo que justifique mi actual estado. No me refiero a cómo llegué a este estado que es muy obvio:
1.- Dejé la píldora. Por alguna extraña razón a mí la píldora me adelgaza y mis hormonas naturales me engordan, razón por la que a los 23 años bajé de los 60 a los 50 kilos y me mantuve así hasta los casi 38 años y luego engordé 20 kilos en dos años.

2.- Dejé el gimnasio, para no perjudicar la implantación del embrión. Por aquello que demasiado deporte resta posibilidades de embarazo.
Creo que con esto se curan en salud los médicos cuando no te quedas embarazada tras una carísima invitro. Mi prima supo que estaba embarazada después de una dura clase de spinning y tras una fiesta familiar donde además se metió un par de copas de champán. Su niña actual es monísima.
Otra amiga mía era agente antidisturbio cuando por sorpresa quedó embarazada. Has la Mamba Negra (Kill Bill) se quedó embarazada mientras metía cera karateka.
Y suma y sigue: Las mujeres del mundo se quedan embarazadas de forma natural corriendo, nadando, bebiendo cerveza y haciendo el pino puente. ¿Por qué no yo?
3.- Dejé los viajes trepidantes y el estrés que supone. Y ahora estoy en un solo cliente y viajo de cuando en cuando, pero poco, nada que ver con mis aventuras de hace años.
4.- Empecé a dormir 6 horas frente a las 4 que dormía antes.
5.- Dejé las fiestas, saraos y discotecas, donde además solía bailar hasta caer rendida.
6.- Tomo suplementos vitamínicos que me hacen tener un hambre de lobo.
7.- Con 30 años, si me pasaba comiendo, con pasarme 3 días sin cenar, resuelto. Ahora me daba cargo de conciencia no fuera que estuviera desequilibrando hormonas o restando nutrientes a mi organismo.

En fin que un asco, pero prometo que no volverá a ocurrir.
Pienso recuperar mi vida anterior y si cae en ella un niño de forma natural estupendo y si no hay suerte, pues volveré a la invitro pero cuando haya perdido 20 kilos y me haya relajado un poquito.
Lo que prometo que no volveré a hace es culpabilizarme si bailo, salto, brinco, me salto una comida, tomo té diurético, una cerveza o trasnocho en una discoteca apestada de humo.
Total, me tocará aprender chino e irme allí a adoptar. Para eso, no hace falta el ácido fólico sino apuntarme a la Escuela de Idiomas.
Por cierto que me han vuelto a catear el alemán y esta vez por la conversación. Estoy muy enfadada, todo el verano estudiando gramática para nada, ahora que ya me sabía el Konjuctiv II me salen con que no tengo fluidez… Grrrrr
Bueno, al fin y al cabo, los idiomas son un hobby más y una buena excusa para levantarme del PC en la oficina y tener vida social fuera del trabajo.
Volviendo al tema de la dieta, intento ver además dónde están los fallos más frecuentes ::
a) Excesos entre semana, esos que te pillan por banda y no te das cuenta hasta que al día siguiente la báscula protesta:
a. El día 1 quedé con una compañera de trabajo y mientras nos poníamos al día de nuestros temas, nos tomamos un par de cervecitas y media ración de bravas. Luego encima en casa cené algo.
b. El viernes pasado día 10 me tomé un donuts de chocolate antes del examen de alemán porque apenas había comido y me dio un bajón de azúcar. Así que mal por no comer en primer lugar, y mal luego por tomarme un donuts.
c. El día 16 tuve una charla en el colegio de auditores y pusieron algo de picar, yo naturalmente muerta de hambre desde las 2 de la tarde, a las 9 de la noche, piqué y pequé con los canapés.
b) Excesos en fin de semana, en los que eres consciente de que te vas a exceder pero piensas que en un día es un día, es de vez en cuando (todo falso, es una vez a la semana o más), que si vas a ser la única sosa aguafiestas a dieta y todo el mundo hinchándose, etc. etc.:
a. El día 4 que fui al cine con mi chico, nos metimos comida italiana y para colmo, un mega frapuccino con nata. No cuento las calorías pero son muchas no: Muchísima.
b. El sábado pasado día 11 fue el cumple de Z y nos pusimos como el Kiko de picoteo y tarta helada, además de beber cerveza y sidra que también engordan.
c. El domingo día 12 quedamos con una amiga y al final con tanta tapa comimos más que si hubiéramos decidido directamente pillar un menú.
d. Este sábado, claro el bautizo. Picoteo y picoteo.
Lo peor son los errores que cometen los demás, los mismos que nos llaman gorditos a los gorditos:
1.- Llamarte para ir de tapas, copas, etc sabiendo que te has puesto a dieta.
2.- Cuando compartes una tapa, insistir en que te comas tu parte, aún a sabiendas que estás a dieta.
3.- Agasajarte con tu tarta favorita, galletitas, etc cuando vas a su casa, de tal modo que te parece imposible resistirte.
4.- Traer comida a la oficina
5.- Insisitir en que las berenjenas rebozadas y aceitosas no engordan porque son sólo verduritas.
6.- Insistir en que comas la última aceituna, patatita, etc porque es muy poquito y así ya se te llevan el plato a fregar.

En fin, intentaré zafarme de todas estas trampas y boicot a la dieta.

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