A todo cerdo le llega su San Martín

Ayer fue 11 de noviembre y Z me llamó exultante de emoción para contarme que aprobó por fin el carnet de conducir.
Dicho así nadie caería en la cuenta de la relación causa/efecto implícita en la fecha y el hecho, y en principio yo no caí en la cuenta hasta que por la tarde, en una reunión de trabajo que tuve y en la que el convocante era un señor ya a punto de jubilarse y de nombre impronunciable. Este señor, de la vieja escuela del Paquito Chocolatero, de esos que te recitan de memoria los 33 Reyes Godos y se saben de memoria también el santoral, nos indicó que hacía calor porque estábamos pasando el veranillo de San Martín. Y entonces me acordé de la frase: “A cada cerdo le llega su San Martín”, que puede tomarse por el lado bueno o malo, el caso es obtener por fin la cosecha de lo que se ha sembrado o cargarse al cerdo después de haberlo engordado a base de bien con bellotas o patatas.
En este caso supongo que después de haber engordado las arcas de la DGT y las de su autoescuela, tras varios intentos, al final Z consiguió su codiciado premio.
No sé si lo que le ha ocurrido (suspender algunos exámenes después de haber dado clases y haber invertido dinero y tiempo) , que noto a Z más sensible a mi situación personal.
Quizás haya podido hacerse una ligera idea de por qué yo estaba tan de los nervios con él en el pasado, lo que suponía intentar hacer ver tus ideas y planes de formar una familia a alguien y no conseguir que tus planes avanzasen por más tiempo y esfuerzos invertidos.
Igual ayer empezó a darse cuenta de que mi mal humor no era por capricho…
En fin, el pasado, pasado es y ahora el futuro es que S se ha mudado para vivir conmigo y a partir de mañana ya lo tendré aquí todas las noches (salvo las que yo tenga que viajar fuera por trabajo, qué remedio).
Y, de hecho, la semana que viene tengo que dejarlo solito cual Macaulay Culkin, porque me voy a Barcelona varios días a hacer una auditoría y de paso dar unas charlas de sensibilización.
Durante este fin de semana, he podido comprobar con gran sorpresa la cantidad de ropa y enseres que tiene mi querido S en gran aprecio o necesidad, pues salvo el baño, me ha colonizado todas las dependencias de mi casa (tampoco es muy grande mi casa y no hay más que un salón, la cocina, la habitación y un baño).
Supongo que S no viene a pasar una temporada de vacaciones (como creo que venía mi ex Z por el poco sitio que ocupaban sus cosas en mi casa). Creo que S viene para quedarse definitivamente porque si no, no se tomaría tanta molestia de desembarcar cosas y organizarse para no tener que pasar por casa de su madre más que como yo con mis padres, para visita y poco más. Pero el caso es que la casa de su madre es el doble que la mía y además más que mis cosas personales, lo que me ocupa tanto sitio es el ajuar y menaje: Platos, cacharros, sábanas, toallas, servilletas, manteles, útiles de limpieza, pequeños electrodomésticos, etc. Lo que son mis cosas en sí ocupan medio armario de la habitación, varias estanterías del salón, una mesita en la habitación y alguna caja de hierbas y tés exóticos en la cocina, ah y este ordenador claro, con su mesita correspondiente. No demasiado para ser chica, la verdad, que si fuera sólo por zapatos algunas no entrarían en casas como la mía.
Aun así, debo reconocer que la mitad de las cosas que tengo, les doy poco uso. Me siento culpable de despilfarro y sobre todo, del guardar cosas por si acaso un día…
Habría que hacer una lista con las cosas de verdad útiles y ponibles, y las que usamos de higos a brevas y, estas últimas, pensar en dejarlas todas en un armario de trastos dedicado únicamente a estas cosas.
Cambiando de tema, esta mañana leí en el periódico que el lunes ya estaban listas los diez millones de vacuna de la gripe A. Me da la risa, pero si en estas dos últimas semanas hemos pillado todos la gripe esa ya. No conozco a nadie que no haya estado pocho. E incluso gente vacunada de la gripe estacional, como mi padre, mi hermana o mi compañero de trabajo, este último con una fiebre de espanto y un malestar tremendo.
La mayoría de mis amigos han tenido síntomas de todos los tipos, pero la mayoría coinciden en el malestar, diarrea, vómitos, dolor de garganta, fiebre o febrícula y sobre todo, tos perruna. Yo coincido con ellos todos en el dolor de garganta, febrícula y tos perruna, amén de que estuve un par de días con un dolor de ojos y cabeza tremendo, pero como estaba con la visita de la prima de Rusia, lo achaqué a esto último sin caer en la cuenta de que podría ser la gripe esta famosa.
La verdad es que como yo tengo problemas propios de salud a cual más variopinto y tengo que tomar pastillas para casi todo (pero eso sí, pastillas light) como vitaminas específicas para bajar el colesterol, aspirina de baja dosis (para evita trombos o coágulos en el útero), mucolíticos expectorantes para las mucosas, debilitadas tremendamente desde el mes de agosto, polvo de arándano rojo para limpiar la vejiga y prevenir la cistitis (muy frecuente cuando además te andan manipulando ginecológicamente cual cobaya de laboratorio), antiinflamatorios potentes como el Enantyum, etc.
A todo esto hay que sumarle mis propias hierbas y preparados, en infusiones, comidas o cápsulas que tomo habitualmente como el Diente de León, la piña y la alcachofa para depurar el hígado y eliminar líquidos, el anis estrellado para los gases que me da tanta pastilla toda junta, el kéfir para estimular las bacterias intestinales, perjudicadas por diversos medicamentos, la equinácea, romero, etc para estimular las defensas naturales, el té de frambuesa para mejorar la perfusión del endometrio, el té rojo y el fucus para mejorar la función del tiroides, embotado cual sumidero, miel de azahar para suavizar la garganta e irme desensibilizando frente a la picadura de insectos, etc.
Sólo conozco a alguien que se mete en el cuerpo más hierbas y alimentos con fines naturales: Mi ex profesora del gimnasio. Y la verdad es que aparenta casi diez años menos de los que tiene y tiene un cuerpo estupendo.
Yo sigo un poco sus pasos, aunque no tengo tiempo para entrenarme ni creo que ahora me viniera bien hacer ocho horas de deporte intenso al día para mis temas de salud.
Pero en cuanto se me quite la tos perruna que me hace dormir en el sofá voy a volver a mis caminatas para bajar peso. De momento con S seguro que no engordaré, porque como él también está a dieta, nos vigilamos mutuamente. Así es más difícil que caiga en la tentación de sentarme en el sofá, ponerme a leer o a estudiar y meterme una caja de chocolatinas sin sentir.
Otra cosa es que he descubierto el poder saciante de las uvas rosadas. Empezó por casualidad y ahora me estoy zampando un kilo de uvas a la semana (sé que tienen bastante fructosa, pero desde luego son menos calóricas y muchísimo más sanas que una bolsita de embutidos para picoteo o de bolitas de chocolate crujiente), además me hidratan mucho más, otra cosa a tener en cuenta.
Y para finalizar, las paradojas de las clases de la escuela de idiomas. Este año había decidido dedicarme íntegramente al alemán, y sólo matricularme de francés por si acaso suena la flauta en septiembre. Además, no estoy yendo a la hora que tenía que ir sino que me estoy medio colando en la otra clase y encima, a veces ni aparezco. Pero a todo esto, hago la primera redacción del curso en tan sólo quince minutos y…Voilá, la mejor nota de la clase, y todos me tienen por empollona porque acierto todos los ejercicios de gramática… Incroyable!!! Debe ser que esto es como la señora que se quedó embarazada a los cuarenta y seis años, que las cosas que persigues se te escapan, y las que abandonas, vienen a ti.
Y ahora que me digan que el mundo lo gobierna un ser bondadoso y sabio, y no uno caprichoso , malicioso e irresponsable, que da mil hijos a niñas de poblados chabolistas sin estudios ni una mínima higiene y deja secas a mujeres catedráticas con años de sensatez, casas más que pulcras y ansias tremendas de tener siquiera un bebé en sus brazos. Si ya lo dice la Biblia:
“Porque al que tiene se le dará más y tendrá en abundancia, pero al que no tiene se le quitará aun lo que tiene. - Mateo 13:12”
Después de esto: ¿Hay quién se crea lo de la justicia y la bondad divina? Si en de Dios esto parece que lo hubiera escrito Hacienda!!!!

Comentarios

Elena ha dicho que…
Si tienes problemas de tiroides no debes tomar fucus. Al menos consultalo con tu endocrino. A veces las hierbas y cosas "naturales" pueden ser muy perjudiciales.
Tamara ha dicho que…
Hola, hace no mucho que leo tu bloq, y necesitaba de alguna forma hacerte llegar mi enhorabuena, no solo por lo entretenido y porque no haya entrada con la que no esboce una sonrisa, sino porque cada publicacion que haces, sea del tema que sea, yo le encuentro un parecido a algo de mi vida, y es gracioso pensar que hay alguien en el mundo que se plantea ciertos temas como tú.
Un gran saludo.
Tamara

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