El Alma se Serena

Viernes por fin. Esta semana ha sido una debacle. Médicos, trabajo y más trabajo, discusiones con Z....Gestiones, más gestiones....

He decidido quedarme este fin de semana estudiando a ver si algo en mi vida puedo salvar de la hecatombe. También intentaré salir a que me dé un poco el aire y empezaré ahora que ya estoy mejor a hacer algo de ejercicio distinto a zampar chocolate...

Hoy le he exigido a Z que se lleve todas sus cosas. Sé que suena bestial, el trato que le he dado ha sido tan seco y frío...He sido más que mala, cruel, pero me va a venir bien no volver a saber de él como he jurado , por lo menos hasta que pasen unos meses y no sienta angustia pensando en lo que ha sido estos casi cinco años con él.

Definitivamente ha sido una equivocación en mi vida. No en general, pero sí el haberle dado tanto tiempo en detrimento de mi futuro como mujer y como posible madre si es que algún día lo consigo...En fin.

La culpa fue mía. Debería haberme puesto un tiempo tras el cual y sin más dilaciones debería haber roto a pesar de las mil frases lastimeras de él o mi corazón idiota penando por volver a verle...Debería haber sido dura e inflexible.

No me ha hecho daño físico pero sí mucho daño esta relación en mi estabilidad emocional. Y lo peor es que no ha sido él, he sido yo. Por eso hoy no he querido escucharle. Le he cerrado la puerta y no sé qué ha dicho, no he querido escucharle. Le he oído pero no he querido saber más de él. Como Ulises, debería ponerme tapones y encadenarme al mástil de mi vida para no caer más veces en esta estúpida tentación de escuchar sus palabras envenenadas. El no es más que un niño egoísta. ¿Crecerá alguna vez? Puede, pero no seré yo la que lo espere.

Hasta ayer no me di cuenta que al lado de Z lo único que podría hacer es perder y perder el tiempo sin ningún objeto, acabando como he acabado por resentirme contra él. Ahora todavía tengo una mínima oportunidad de cumplir con mis objetivos. No sé si llegaré a perdonarlo algún día pero si lo dejo pasar más tiempo a buen seguro que hubiera acabado envenenándolo con un smint de cianuro...

La culpa ha sido mía por consentir que siguiera a mi lado, por ser blanda. No se puede ser nunca tan blanda cuando lo que está en juego es la felicidad futura, los objetivos vitales son innegociables.

La única manera de acabar esta relación era así, tajantemente, sin queres oirle, sin mirarle, sin siquiera apiadarme de él. Esto es autosupervivencia.

No quiero nada a mi lado que me recuerde a él. Ni un cepillo de dientes, ni un bote de champú que me recuerde a él, nada. Hasta estoy pensando en borrar su número de móvil.

Voy a cambiar de tema para dejar de hablar de Z. ...Ya está borrado de mi mente.

Os voy a hablar de mi concierto de música con el coro. El otro día salí muy contenta. Fue una sensación muy bonita. Dimos un concierto en un instituto muy conocido de Madrid, muy posh como diría la ex Spice. Me sentí muy bien, porque esto de cantar es algo que me ayuda a sentirme en sintonía conmigo misma, es como un relajo para las maltrechas neuronas. Estudiar idiomas está muy bien y es provechoso. Hacer deporte es bueno para mi salud. Pero cantar, no es bueno para mi carrera ni para mi salud. Es algo bueno para mi espíritu. No tiene objeto ni finalidad práctica y sólo lo hago porque me gusta.

Hacer algo porque le gusta a uno sin ninguna finalidad materialista parece que en nuestra sociedad es algo vetado. Uno trabaja por supervivencia, estudia por mejorar el currículo, hace deporte por mantenerse sano, hace gestiones, limpia la casa, atiende a la familia...Incluso ir a la peluquería puede tener una finalidad material, la de dar buena imagen y aumentar el caché. Pero, ¿qué finalidad tiene el cantar en un coro si ni siquiera me pagan por ello? Sólo la de hacer algo que me gusta y que conecta conmigo misma.

También me gusta obviamente la satisfacción inmediata sea esta comer chocolate, dormir diez horas (si pudiera) o ligarme a un buen bigardo, pero esto es totalmente distinto ya que no es el cuerpo sino es espíritu del mundo de las ideas, que diría Platón, el receptor del bienestar.

Creo que voy a hacer caso a W y a otros amigos y conocidos y me voy a hacer una escapada cuando pueda a un lugar tranquilo. No sé, un pueblo perdido de Burgos, el Monasterio de Silos o me apunto a unas clases de Zen...Cualquier cosa que me devuelva la alegría al espíritu.... Os voy a dejar con uno de los versos que más me gustan de Fray de Luis de León. Es una oda a su buen amigo Salinas.

El aire se serena
y viste de hermosura y luz no usada,
Salinas, cuando suena
la música estremada,
por vuestra sabia mano gobernada.

A cuyo son divino
el alma, que en olvido está sumida,
torna a cobrar el tino
y memoria perdida
de su origen primera esclarecida.

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