OTRA VEZ EL STRESS


Yo creo que me he equivocado de profesión. En vez de Consultora de Seguridad IT, debería haberme dedicado al circo, porque dotes tengo. A saber:

- Soy funambulista.

Estoy siempre en la cuerda floja con mis entregas de los mil proyectos y tareas que me encomiendan en el trabajo, los deberes de idiomas, las tareas atrasadas domésticas, los compromisos sociales, etc.

- Hago malabarismos con el tiempo.

Mientras voy en metro, autobús etc hacia o desde el trabajo, escuela de idiomas, gimnasio, etc me estoy preparando una Certificación Internacional como Auditora de Seguridad IT. A todo esto vigilando claro está, que los carteristas no me abran el bolso al descuido. Así que un ojo en el bolso, otro en los apuntes, una mano en algún sitio para agarrarme, otro para sujetar la mochila, etc... Y cuando voy de viaje por esos mundos de Dios estoy en una reunión y en las Coffe-Breaks aprovecho para enviar correos relativos a la organización de los asuntos de otros proyectos y revisar mi cuenta bancaria...Y cuando estoy en el hotel estoy preparando las presentaciones para el día siguiente con los comentarios del día en curso y preparando los exámenes de idiomas, o revisando mi correo personal...Ya en casa, voy poniendo al fuego las lentejitas para congelar luego mientras plancho la colada que ya ha terminado mientras veo en la tele una serie en alemán V.O del satélite...

- Soy mentalista, como Anthony Blake.

Soy capaz de adivinar lo que me está contando por teléfono un project parner a pesar de que, al ser francés, su pronunciación inglesa es más que surrealista, la centralita telefónica es de penosa calidad y las pilas de mi teléfono inalámbrico qu uso para poder tener las manos libres para poder redactar un informe para otro proyecto mientras estoy en una Conferencia de otro.

Soy capaz de leer la mente de un conductor de autobús ateniense cuando me da un ticket, lo cojo y mira hacia atrás, me mira a mí, y me suelta una perorata en griego que para mí me suena a idioma alienígena. Pero enseguida mi mente brillante descubre que me está diciendo que tengo que picar el billete en una especie de mezcla entre buzón y telesketch que hay medio oculto tras la mampara detrás de él.

- Soy domadora de fieras.

Sé tratar con paciencia pero con determinación a mi familia, jefes, amigos caprichosos y de hábitos peregrinos, y calmar a la profesora de alemán cuando descubre que he entrado una hora y media tarde a la clase pero he firmado en la hoja de asistencia tan pancha y ancha. Lo mismo cuando interrumpo la clase de Pilates diez minutos después de que esté todo el mundo plácidamente concentrado en su respiración sobre la colchoneta y entro yo dando tumbos y descalzándome todo al mismo tiempo mientras tiro de una colchoneta para colocarme con la patosidad de tirar toda la pila en el intento...
- Vivo nómada.

Paso más tiempo en movimiento de un sitio para otro que en mi propia casa y últimamente duermo más fuera de casa que en mi camita. Ando a salto de mata organizándome como puedo en los hoteles donde me toca pasar la noche... Y acarreando bártulos de un sitio para otro. Como a deshoras y cosas que no sé ni cómo se llaman o si son carne, pescado o plástico, en plan batalla y hasta el domingo pasado no había catado una comida de mi madre desde hacía por lo menos un mes y medio...

- Chapurreo varios idiomas.

Al igual que los del circo, futbolistas, modelos de pasarela, viajantes de comercio y demás gente de hogar inexistente. Al final acabo mezclando cosas y liándome un poco pero lo importante es que la comunicación es efectiva y consigo lo que necesito.

- Tengo el cuerpo super machacado y entrenado para situaciones límite.

Hombre, no es que pueda ponerme un pie por encima de la oreja, ya me gustaría, que mis lorcitas no me dejan, pero de tanto correr de un sitio para otro, tengo las mismas lesiones que un futbolista, trapecista o deportista de élite, hago burradas similares como saltar las escaleras del metro de tres en tres para llegar a tiempo, mejor dicho: Para no llegar demasiado tarde a los sitios y creo que si me lo propusiera un poco, podría llegar a superar algún record Guiness.

Todavía me estoy acordando de este verano, que paré un día en Madrid y vi un programa de los Records en que un buzo alemán practicaba apnea durante 12 minutos o cosa así el tío bestia. Pero lo más sorprendente es que le demostré a mi chico que yo aguantaba tres minutos y no había practicado buceo profesional. ¿Cómo lo hago? Muy sencillo: Yo no respiro casi, si no me da tiempo!!, voy volada de un sitio a otro y creo que corro tanto porque sólo cojo aire una vez para cinco minutos o así porque si parara a respirar no me daría tiempo a hacer tantas cosas!!! Bueno, un poco de coña sí que es, pero la demostración todavía se la está flipando mi chico que no salía de su asombro.





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