REBELION EN LA CLASE DE FITNESS

Se montó la gorda en la clase de fitness. La profa con un disgusto horroroso la pobre, aunque tengo que decir que esta mujer es desconcertante porque a la mínima que se le expone cualquier problema, sugerencia o crítica se pone disgustadísima y con el moco suelto, jolín, que hasta a mí que soy una roca ígnea hasta ayer me sentí fatal por haber defendido la postura de mis compañeras de clase... Bueno, empecemos por el principio para esclarecer un poco el tema. Este nuevo curso, el gimnasio municipal al que voy ha aprovechado el cierre y traslado de la biblioteca que albergaba en el edificio para ampliar gimnasios. A su vez, otro centro cultural cercano que impartía actividades deportivas a la par que tenía biblioteca, ha cerrado y las clases se han mudado a nuestro edificio. Así en general, parecía una ventaja porque nos duplicaba la oferta de actividades (ya que antes ambos centros funcionaban por separado igual que las matrículas, etc). Pero hete aquí que nos han cambiado de gimnasio ...