Caso Práctico de las técnicas de gestión de Proyectos a la esfera personal
En julio del 2011, cuando le pedí a S que volviera con su madre tras una fuerte discusión pensé que había tocado fondo en mi vida. Nada me hacía imaginar que tres años después iba a tener casi todo lo que me faltaba entonces y que amargamente me lamentaba de no tener: Un marido cariñoso estupendo y una solución a la agotadora sobrecarga que estaba viviendo entonces en el trabajo y que me hacía fantasear con fugarme a Australia con lo puesto. Quizás el tocar fondo entonces me hizo replantearme cómo abordaba mis proyectos personales y me hizo realizar un severo autodiagnóstico sobre la forma en la que hacía las cosas en la vida. Para empezar, me propuse no volver a salir con ningún hombre que no cumpliese una serie de criterios y desde luego, no volver a meter a ninguno en mi casa a convivir sin papeles por medio. Para continuar, concluí que después de cuatro años en la misma empresa, si no había conseguido ya un ascenso, era muy improbable que lo consiguiese ...