Cuatro años de "Libertad": Un inventario de daños y seres extraños
Han pasado cuatro años desde que salió la sentencia de divorcio. Parece que fue ayer. Si me preguntáis cómo estoy, os diré que mi espalda tiene ya la curvatura de dormir en sofá, porque llevo durmiendo así seis años, (cuatro de soltera y dos conviviendo con "el enemigo" al más puro estilo Julia Roberts, pero sin el presupuesto de Hollywood). Mi columna ya no es un eje, es una obra de arte abstracto. En solo 48 meses, mi hija ha pasado de ser un querubín con coletitas y flequillo trasquilado a una especie de Gremlin casi adolescente . Ha desarrollado una sordera total selectiva (a mi voz) y una habilidad sobrehumana para juzgarme con un solo arqueo de ceja, o decirme que estoy out, 6 7. No le deis de comer después de medianoche. Si le quitas el móvil te asesina. Ha puesto un cartel en la puerta de su cuarto: No molestar. Para entrar, introduce la contraseña. Dice que quiere ser youtuber o actriz. Yo creo que va para friki-geek como yo. Eso no sé si me da orgullo o pavor....