Navidades Estresantes
Oh, mea culpa, soy una niña mala. Todo el mundo alegrándose por estas fiestas y yo, cual Scrooge (el jefe malo de Canción de Navidad) balbucendo eso de … Navidades paparruchas. No es tanto así que sea una materialista sin corazón, pero es que llega un momento en que tanto “clima navideño” me satura hasta el punto de que deseo ya que sea día 2 enero. También es cierto que no anima mucho el hecho de que no libro ningún día no festivo hasta ese día. Y joroba un montón ver cómo todo el mundo está por ahí festejando y comprando regalitos y yo aquí, trabajando y estudiando. Y es que además estoy haciendo un curso de inglés intensivo, que falta me hace, pero bueno, joroba también que coincida con las Navidades, claro que si no fuera así, no podría escaparme a las seis del curro para ir a clase. Voy a explayarme un poco más por qué esta antipatía al “Candy Christmas”. En primer lugar, los anuncios navideños. De todo tipo. Vomitivo por encima de todo el...